sábado, 17 de agosto de 2013

Más vale tarde que nunca

Nunca es demasiado tarde para empezar a trabajar conscientemente nuestra marca personal, especialmente cuando lo queremos hacer con fines profesionales. Nuestra identidad profesional es uno de nuestros principales activos, y como tal debemos cuidarlo y hacerlo evolucionar, puesto que el día menos esperado deberemos recurrir a él.


Más vale tarde que nunca
Fuente CC: Catalina Olavarria

Habitualmente suelo ver numerosas excusas para no gestionar nuestra marca personal. Reconozco que hacer algo para lo que no nos han enseñado adecuadamente puede dar algo de pereza, especialmente si no tenemos los suficientes conocimientos para llevarlo a cabo. Ahora bien, si lo pensamos fríamente, todos y cada uno de nosotros disponemos ahora de los recursos necesarios para desarrollar nuestra marca personal:

  • Tenemos ya nuestra propia marca. La marca personal no se crea puesto que ya existe. En una ocasión leí sobre que un escultor decía que el bloque de piedra en bruto que estaba viendo, ya tenía una obra de arte dentro, y que para sacarla a la luz sólo tenía que limar las asperezas...
  • Disponemos de los canales de promoción adecuados. La Web 2.0, y por extensión la Red, nos ofrece posibilidades tecnológicas y audiencias específicas, a coste cero. Con ellas podemos conectar con comunidades a las que aportaremos nuestro saber, y las cuales harán grande nuestra marca. Están al alcance de nuestra mano.
  • Tenemos los conocimientos necesarios sobre las materias que hayamos desarrollado en nuestra trayectoria profesional. De lo que se trata es de 'paquetizar' estos conocimientos y compartirlos en forma de contenidos, creando el rastro digital que conforme y haga evolucionar nuestra identidad profesional.

Y no sólo tenemos acceso a los recursos necesarios, sino que nos empuja la necesidad del contexto actual. La situación de profunda transformación económica y social, en la que prima la sobresaturación de competencia frente a la escasez de la oferta (oportunidades profesionales), hace necesarias actitudes individuales que promuevan las marcas propias para crear una diferencia que les haga convertirse en opciones ganadoras, diferenciándose de los demás y creando una propuesta de valor única como profesionales de referencia.

Por tanto, la necesidad y el acceso libre a los recursos, hacen que debamos considerar seriamente dejarnos de excusas y pasar a la acción. Cualquier momento será bueno, siempre y cuando se piense con la antelación suficiente, y se realicen las acciones necesarias antes de que la necesidad se convierta en urgencia.

Hasta mañana.