domingo, 22 de septiembre de 2013

La brecha digital aumenta la exclusión laboral

Internet supone un mundo 'nuevo' de posibilidades profesionales, pero también condiciona innumerables resistencias por parte de muchas personas que se siguen negando a usar la Red, por desconocimiento o simplemente porque se aferran desesperadamente a prácticas antiguas y caducas. Estos casos están en grave riesgo de exclusión laboral.

La brecha digital aumenta los riesgos de exclusión laboral
Fuente CC: Ereenegee

Hace unos días estuve hablando con una profesional de la orientación laboral en Andalucía, Marisa Rial, con la que mantuve una agradable e interesante conversación. Y entre otras cosas, charlamos acerca de la profunda transformación en la que nos encontramos, y que origina no sólo unas muy buenas posibilidades de futuro a aquellos que acepten los cambios que vemos a nuestro alrededor, sino también graves problemas a todos aquellos (que parece que son muchos) que se resisten al cambio, parapetándose en mi excusas.

Y esto va mucho más allá de que existan personas que no han tenido las posibilidades de acceso a nuevas tecnologías durante la mayor parte de su vida (los 'inmigrantes digitales'), y que ahora se encuentran con cambios drásticos que casi parece que les 'obligan' a replantearse lo que han venido haciendo, y especialmente lo que deben hacer a partir de ahora. Esas personas, ya con una cierta edad, cuentan con la madurez y la experiencia necesaria, acumuladas durante una larga trayectoria laboral. Pero en su contra cuentan con grandes resistencias a variar comportamientos que han venido manteniendo estables a lo largo del tiempo, y que hasta hace no relativamente mucho les han generado resultados positivos. El problema es cuando todo lo que han conocido empieza a desmoronarse, y se demandan cambios radicales de actitud para poder seguir manteniéndose 'vivos' en el mercado laboral.

Y por otra parte tenemos a los más jóvenes que empiezan a tener una edad en la que son 'empleables', y que ya desde pequeños han aprendido a recibir el contexto digital como algo absolutamente natural en sus vidas (los 'nativos digitales'). La tecnología no les asusta. Sin embargo, se han acostumbrado desde niños (o quizás les hemos acostumbrado...), a obtener una ganancia rápida mediante un resultado inmediato, a considerar que el modelo de 'lo gratis' es lo normal, a no darle la suficiente importancia al esfuerzo constante y a la necesaria paciencia, ... Digamos que su situación es justamente la contraria a esos 'inmigrantes digitales' de los que hablaba arriba. Eso sí, no cuentan con la suficiente experiencia, pero sin duda su asimilación de las nuevas tecnologías es completamente distinta.

En cualquier caso, los que a mí realmente me preocupan son todas aquellas personas de cierta edad, que se encuentran en grave riesgo de exclusión laboral, provocada no sólo por la actual crisis de empleo, sino especialmente por su aversión al uso de la Red como mecanismo para promocionar sus servicios profesionales y su identidad profesional, lo que les origina un pesado lastre. Porque a nadie se le escapa que gran parte del empleo se mueve en la Red, lo que debería suponerles un revulsivo para generar un cambio definitivo en sus comportamientos.

Hasta mañana.


5 comentarios:

Myriam Sánchez Nocea dijo...

Un post magnífico. Cualquier resistencia ante cambios ya imparables es actuar como los monos de Gibraltar: no quiero ver, no quiero oir y no quiero hablar, NO PUEDO ACTUAR.. porque me he quedado atrás. Es decir, NO EXISTO.

antonioalvarezblog dijo...

Hola Miguel Ángel y demás.

A las personas que te refieres que sean casi nulos usuarios de la Red "con aversión -como dices- al uso de la Red como mecanismo para promocionar sus servicios profesionales y su identidad profesional", pienso que son aquellos ubicados en pequeñas ciudades y con aspiraciones de trabajo 'local' donde la globalización de la Red, hace subjetívamente, descartar la búsqueda.

Y reálmente es lo que predominan, las propuestas para ciudades europeas (de países vecinos)o de ciudades importantes nacionales, como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Bilbao...

Entonces, también será muy interesante que existan en las redes profesionales digitales, propuestas de empleos visibles, de todos los lugares y todas las profesiones.

Un saludo.


Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Myriam. La resistencia es una actitud habitual, muy humana. Cualquier cambio que nos 'obligue' a movernos y actuar de forma diferente a como hemos hecho, nos genera inseguridad e incertidumbre.

Sin embargo, los cambios que estamos viendo en el mercado laboral, y las nuevas formas para buscar trabajo, nos obligan a actuar y seguir la tendencia. De otra forma, como bien dices, corremos el grave riesgo de quedarnos atrás, y eso no nos lo podemos permitir.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola de nuevo Antonio, gracias por volver. Cada día somos más 'globales', y tener la adecuada formación digital no debería estar condicionada al lugar de residencia o a la cantidad de ofertas existente.

Más bien se trata de aprovechar las nuevas oportunidades que se abren, y no quedarse atrás.

Silvia Palomino dijo...

!Buenas tardes! Siento decirte que no coincido con algunos de los planteamientos y el post no me parece muy acertado. La causa de que las personas en desempleo estén en esa situación no es la aversión a las nuevas tecnologías. El uso de estos nuevos canales de comunicación ofrecen nuevas oportunidades (aunque en la mayoría de los casos no es un acceso directo al empleo). Desde mi punto de vista no existe una cultura digital ni se nos ha educado para ello. Gracias y un saludo.