martes, 17 de septiembre de 2013

¿Tan difícil es la relación entre candidatos y reclutadores?

A pesar de que contamos con el contexto propicio para que candidatos y reclutadores estrechen vínculos mucho más allá del contacto para una oferta de empleo puntual, aún existen numerosas resistencias por parte de ambos, que les impiden maximizar los beneficios que podrían obtener.

Relación posible entre candidatos y reclutadores
Fuente CC: Joseandrés Guijarro

Tradicionalmente, la relación entre ambos no ha sido posible. El detonante que provoca su contacto es la existencia de una oferta puntual de trabajo, que hace que el candidato muestre su interés por el puesto ofertado, lo cual 'expresa' mediante la inscripción en la oferta y el envío de su CV. Si éste encaja, el reclutador iniciará el proceso presencial con esa persona. Ahora bien, a nadie se le escapa que esto dista mucho de ser una auténtica relaciónEs simplemente una puesta en común de intereses mutuos, en cuyo encuentro se encuentra la contratación futura para un puesto determinado.

Tampoco la ausencia de tecnología específica que se ha producido durante mucho tiempo, ha facilitado el que candidatos y reclutadores pudieran estrechar vínculos. Lo más que ha existido han sido plataformas on-line (fundamentalmente portales) que han facilitado enormemente la gestión del proceso de reclutamiento, haciéndolo mucho más eficiente; pero el problema es que se han olvidado de las relaciones, quizás por ello los portales de empleo quieran empezar a moverse hacia un modelo basado en lo social, y no tanto en lo puramente transaccional como hasta ahora.

Y por último, todo este entorno ha propiciado la creación de unos comportamientos recurrentes basados en el 'status quo' que ha imperado durante los últimos años, y al cual se han acostumbrado tanto candidatos como reclutadores. Comportamientos basados en la transacción, donde el proceso se inicia con la publicación de una oferta cuando esa existe, y el candidato aplica a una vacante determinada cuando lo necesita. Ahora bien, estas actitudes cortoplacistas basadas en la necesidad puntual, no facilitan los procesos de atracción de talento que requieren las compañías, y tampoco ayudan a aquellos candidatos que desean reorientar sus carreras profesionales y apostar por su evolución profesional.

Es aquí en este punto donde la generación de vínculos entre candidato y reclutador ayuda sin duda alguna. Contamos actualmente con (prácticamente) el contexto adecuado: tenemos la tecnología social necesaria (redes sociales) y espacios donde se encuentran los que buscan empleo y los que lo ofrecen. El quid de la cuestión radica en unas actitudes heredadas del pasado, que provocan resistencias al cambio. Creo necesario un cambio en ambos, aunque personalmente opino que el que definitivamente podría provocar un gran cambio en el proceso sería el reclutador. Si éste modificase sus comportamientos para hacerlos mucho más 2.0, estoy convencido que arrastraría a esos candidatos aún reticentes a la generación de relaciones.

Hasta mañana.


8 comentarios:

Myriam Sánchez Nocea dijo...

Maravilloso artículo Miguel Ángel. Es cierto que tenemos el contexto y las herramientas para el contacto entre ambas partes.
Pero también es cierto que ese contacto está lastrado por muchas circunstancias.
En lo que a mí me toca como reclutadora, reconozco que esa cercanía me facilita muchísimo la labor.
Sin embargo, hay cosas en las que encuentro más desventajas: invasión de CVs en mi correo electrónico, peticiones de contacto masivas que no me da tiempo a gestionar,....

Del lado del posible candidato, creo que es muy valioso tener información sobre la persona a la que te vas a "enfrentar" y contactar con reclutadores para hacerles llegar sus CVs,...
Pero creo que el miedo a la huella digital y el temor a ser pesado, coartan un poco ese acercamiento.
En fín un tema my complicado e interesante. FELICIDADES.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Myriam, entiendo lo que dices. Confirma mis sospechas del lado del reclutador. Creo que ser un reclutador 2.0 es la tendencia, pero matizándolo con varios interrogantes que se irán resolviendo: reclutadores aún anclados en procesos 1.0 basados en portales de empleo, departamentos de RRHH aún no del todo preparados para afrontar un modelo basado más en lo 'social' que exige personas preparadas y receptivas, organizaciones que buscan la inmediatez en las contrataciones más que la búsqueda real del candidato, ... No obstante, sabemos que el cambio se está produciendo.

Y del lado del candidato, se le ha acostumbrado durante mucho tiempo a inscribirse en ofertas de empleo como única alternativa para obtener un trabajo, deshechando cualquier posibilidad de relación con los reclutadores.

Pues nada Myriam, sigamos caminando hacia el auténtico 2.0... 8:)

Anónimo dijo...

Miguel Angel, Miguel Angel, despierta. ¿Desde qué nube hablas? ¿El reclutamiento no es un acto puntual? ¿Qué empresa puede permitirse reclutadores-rrpp? ¿Sabes cuántos reclutadores son becarios gratis o a 400 €/mes? ¿Problema de atracción o de desbordamiento de talento? ¿Facilitar la inundación de cvs spam al reclutador? Dices cosas muy, muy raras.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias por tu comentario 'Anónimo', parece que tu experiencia no ha sido especialmente positiva.

El cambio de tendencia se está produciendo, aún a pesar de que existan aún reticencias, normal después de muchos años de considerar el reclutamiento como algo puntual basado en el envío del CV.

antonioblay dijo...

Angel,
Gracias por el artículo. En este sentido publiqué un post sobre la obsolescencia de los portales de empleo, que precisamente radica en la falta de relación auténtica entre reclutadores y aspirantes.
Puedes leerlo en
http://antonioblay.wordpress.com/2013/08/01/la-obsolescencia-de-los-portales-de-empleo/

Un saludo.

Anónimo dijo...

Muy interesante el tema y todos los comentarios. Respecto al anónimo, tiene mucha parte de razón porque muchas veces no se da la importancia que creo que tiene al trabajo del reclutador en la empresa. Por mi parte, creo que es la cara y la única imagen de la empresa que se va a llevar mucha gente (la mayoria de los candidatos) por lo que el trabajo debería ir un poco más allá, sobre todo en el entorno en que nos movemos.
Por otro lado, las relaciones nos pueden llevar a que los candidatos nos ayuden en la selección, y nosotros a ellos en la búsqueda de empleo, o esa es una de mis ideas (yo puedo no tener una oportunidad en el área de interés de algún candidato, pero si tener contactos con opciones, y a la inversa, determinados candidatos que no lleguen a tener el perfil que necesito o no estén interesados, pueden tener contactos que si).
Saludos
MAD

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Antonio, gracias y bienvenido al blog. Miraré con detenimiento tu blog.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola 'Anónimo (MAD)', es ahí donde radica precisamente la vinculación candidato - reclutador mediante modelos sociales (como puede ser LinkedIn), donde la relación se extiende más allá del 'uno a uno' y genera conexiones (algunas de ellas muy válidas) más allá del primer grado de contacto, tanto para uno como para otro.