viernes, 16 de agosto de 2013

¿Es la edad una pega para hacer marca personal?

La edad NO supone absolutamente ningún problema para gestionar una marca personal; al contrario, la mayor experiencia profesional que dan los años de trayectoria, suponen unos valores acumulados que reflejan una marca mucho más robusta. Ahora bien, sobre este asunto suele haber bastantes malentendidos.

Edad y marca personal
Fuente CC: César Santiago Molina

Me lo preguntaba hace unos días Eduardo mediante el formulario de contacto. Este tema suele ser bastante sensible, al confundir el trabajo sobre la marca personal con la búsqueda de empleo con necesidad de resultados inmediatos; y ello especialmente en un contexto de edades maduras, generalmente a partir de los 45 años.

Ya sabes que este blog trata sobre la relación existente entre la gestión de la marca propia, y las posibilidades profesionales que de ello se derivan. No es matemáticamente exacta, ni siquiera hay un período breve en el que se consigan resultados (entendiéndolos como la consecución del empleo buscado). Al contrario, los resultados se dan en el largo plazo, y la probabilidad de éxito es directamente proporcional al esfuerzo y constancia que se dedique al proyecto. Y es precisamente aquí donde viene la duda, al pensar que cuando uno necesita un empleo (y además de forma urgente), debe invertir en su marca personal para conseguirlo.

Y nada más alejado de la realidad; la necesidad de encontrar un trabajo rápidamente se consigue mediante las estrategias tradicionales de búsqueda de empleo (envío de CV, inscripción en ofertas, contactos, ...), aunque siempre digo que nunca es tarde para empezar a gestionar la identidad profesional mediante una estrategia más a largo plazo y que incida directamente sobre la proyección de nuestra marca.

Para la cuestión de la edad mencionada, es preciso diferenciar la lógica y la razón, de la realidad empresarial que nos rodea, y que a menudo 'castiga' a aquellos que ya superan una determinada franja de edad. Ahora bien, desde la perspectiva de la razón, existen argumentos de peso que avalan el que en esas edades se puede construir un proyecto sólido de marca personal:

  • La experiencia adquirida durante largos años permite la generación (si no existe ya) de un rastro digital mucho más rico.
  • El grado de madurez obtenido condiciona un mejor uso de la tecnología 2.0. Quizás no exista el mismo conocimiento de uso que los nativos digitales, pero sí una utilización con un mejor criterio.
  • Existen muchos más conocimientos (susceptibles de ser convertidos en contenidos) a los 45 años que a los 25.

Aunque más vale tarde que nunca, sí es cierto que mantengo el que la mejor forma para no llevarse ningún susto (p.e. al perder un trabajo), es la de anticiparse lo suficiente como para gestionar nuestra marca personal antes de que lo necesitemos, y poder por ello tener más posibilidades a la hora de generar oportunidades profesionales.

Hasta mañana.