viernes, 21 de junio de 2013

¿Qué valor ofreces como profesional?

¿Estás en búsqueda de empleo?, ¿quieres cambiar de trabajo?, ¿deseas posicionarte como un profesional de referencia?. En cualquiera de estos casos, la definición de tu propuesta de valor es fundamental; sin ella, no serás ni conocido ni reconocido, por lo que tus posibilidades de generar oportunidades profesionales se verán reducidas.

Propuesta de valor de un profesional
Fuente CC: Historias Visuales

Aunque pueda parecer obvio, conviene recordar que los reclutadores tratan de localizar al mejor candidato posible (lo que en la jerga se suele conocer por el 'mirlo blanco'), para lo cual se 'leen' un montón de perfiles profesionales, en los cuales se realiza el cribado necesario. Y en esos segundos que le dedica a cada perfil profesional (porque se trata de un escaneo, más que de una lectura propiamente dicha), lo que está haciendo realmente no es sólo comprobar si el candidato cubre el perfil que se necesita contratar, sino especialmente qué valor puede aportar el candidato. Lógicamente esa búsqueda de valor continúa a lo largo del resto del proceso, mediante las correspondientes entrevistas, pruebas de habilidad, ...

Por lo tanto, si tú como profesional no tienes identificada tu propuesta de valor, ¿crees razonable que un reclutador pueda tenerte en cuenta?, Porque ese valor va mucho más allá de la formación y experiencia que hayas podido adquirir en el transcurso del tiempo. Por supuesto que eso es muy importante. Ahora bien, y aunque suene un poco duro, probablemente seguramente habrá muchos otros candidatos que tengan la misma trayectoria, o incluso mejor. Es por ello que el valor se interpreta más como las características que, en igual de condiciones (CV) a otros, te hacen distinto. Porque aportas algo determinado que no todos pueden hacer. Quizás tengas una capacidad que sobresale y que identifica tu marca personal por encima de otros: ¿ofreces resultados rápidos?, ¿tu capacidad de análisis te hace ver cosas que otros no son capaces?, ¿generas resultados comerciales en condiciones adversas?, ...

No obstante, ahí no acaba todo. En este contexto de sobresaturación de currícula disponible y apta para trabajar, no sólo es necesario que identifiques el valor que eres capaz de entregar al mercado, sino que tienes que transmitirlo a quién corresponda y de la manera adecuada. Es en este punto donde se suele fallar; aquí, la estrategia de marketing personal que estés realizando, condiciona a menudo el resultado que obtendrás. En cualquier caso, el cómo lo transmites adquiere una especial importancia, en un momento donde la atención es un bien muy escaso, por lo que es esencial que definas un 'elevator pitch' apropiado.

A pesar de que el día nos atrapa y a menudo aplasta, dejándonos muy poco tiempo disponible para reflexionar, es necesario que podamos dedicar un cierto tiempo de calidad a reflexionar sobre lo que nos hace diferentes, para empezar a posicionarnos ahora como profesionales de referencia, y anticiparnos así a aquellos momentos en los que podamos necesitar encontrar un empleo.

Hasta mañana.