domingo, 26 de mayo de 2013

Esto no va de venderse como monos de feria

Esto de difundir la marca personal en la Red no tiene nada que ver con venderse a sí mismo como si fuésemos charlatanes de feria. No se trata de gritar más alto, de decir más burradas, de tratar de parecer más interesante, ... Se trata de demostrar lo que realmente valemos, para así incrementar nuestras posibilidades de generar oportunidades profesionales.


Fuente CC: mikesphot

Tras mi entrada 'Entre ofrecerse y venderse está el valor de nuestra marca personal', a alguna persona no le gustaba la palabra 'venderse', y proponía la alternativa 'generación de valor'.

La palabra 'vender' no ha gozado nunca de mucha popularidad, no por no usarse obviamente, sino que ha sido tradicionalmente asociada a una connotación no excesivamente positiva. 'Vender' parece implicar avaricia, ambición, engaño, ... Incluso, existen expresiones negativas del tipo: 'vender humo', 'vender la moto', ... Y si hablamos de un 'vendedor', la cosa parece aún peor (y eso que yo llevo vendiendo los últimos 13 años). El vendedor nos recuerda al charlatán de feria que vendía productos milagrosos, a esa persona que no para de hablar ensalzando las cualidades de su producto y sin dejar meter baza al comprador, apabullándole con su verborrea. De hecho, actualmente veo que se substituye el concepto 'vendedor' por 'account manager', 'comercial', ...

Pues bien, ya que es necesario trabajar en nuestra marca personal, para diferenciarnos y obtener más oportunidades profesionales, no diré que sea necesario 'venderse'Sería mejor usar otras expresiones: 'demostrar lo que valemos', 'posicionarse en la mente de los demás', 'generar valor', 'convertirse en la opción elegida', ...

Son sólo palabras; muy importantes, eso sí. Pero lo que cuenta realmente es pasar a la acción, y entender que esto de venderse a uno mismo (perdón) implica un proyecto muy serio, tanto como que nos jugamos nuestro futuro profesional con ello. Ojo, las personas seguirán encontrando trabajo incluso aunque no trabajen conscientemente su marca personal; simplemente digo que con la que está cayendo y el futuro de cambio que se avecina, trabajar en uno mismo (ayudándose de la Red como vehículo de difusión) se convierte probablemente en una de las mejores inversiones que podemos hacer.

Entonces, ¿de qué va esto de venderse?. A continuación algunas ideas básicas:

  • Comprender la necesidad de hacerlo. Suena obvio, pero no lo es. El 'entender' es la mejor motivación para 'hacer'.
  • Identificar qué tipo de profesionales somos, y qué podemos aportar de valor a los demás. Si no, ¿qué vamos a vender'.
  • Ser proactivos. Sin esperar a que llamen a nuestra puerta; esa 'estrategia' de poner una vela al santo no funciona.
  • A quién vendemos. Cuanto más concretemos, menor será el ciclo de venta y mayor la conversión.
  • Constancia. El reconocer que deberemos aceptar muchos 'no' antes de que se produzca un sí, ayuda a entender el proceso de venta.

La lista podría ser interminable, ayúdame a completarla.

Hasta mañana.


7 comentarios:

Gustavo Higueras Nieto dijo...

¡¡Buenos días Miguel Ángel!! Pues yo me siento muy orgulloso de ser vendedor y se que para tener una buena carrera como tal, no puedo ir engañando a nadie. A mí si me gusta la expresión que usas de "Venderse a uno mismo" quizás por que no lo asocio a nada retorcido, de todas formas, al menos en el ambiente que yo me muevo socialmente, ser Vendedor está reconocido como una profesión cualquiera. Saludos y gracias de nuevo.

Rodrigo Louvre dijo...

Buenos días Miguel A: sinceramente llevas toda la razón acerca de las connotaciones del vocablo “vendedor”, de una versatilidad siempre peyorativa y sin parangón.Afortunadamente gozamos del recurso “anglosajón” para no tener que denominar a las cosas por su nombre. ¡¡con lo hermoso que es el castellano ¡!.Creo que a las opciones que presentas habría que agregar los mismos criterios que para la actividad comercial en ciclo completo, desde la prospección al cierre hacia el servicio postventa que es de lo que se trata. Incluso con variados matices de “venta consultiva”. Creo que se trata de proceso de venta largo en un mercado muy maduro con escasez (real) de demanda que implica conocimiento exacto de nuestro target objetivo, del producto real y precisa de desarrollo constante de nuestras habilidades de comunicación (y sus recursos)innovación, contenido, anticipación, análisis y planificación, perseverancia en la actitud , autoevaluación constante, y concienciación de que todos los objetivos comerciales descansan sobre un departamento comercial reducido (“recortado”) : Unomismo. Saludos

ISABEL IGLESIAS dijo...

Y digo yo, qué más da la palabra? al fin y al cabo no deja de ser una etiqueta. Lo importante es el contenido.
A mi la palabra venderse me gusta quizás porque nunca he vendido como tal, aunque llevo muchos años vendiendo la función de RRHH.
Curiosamente trabajo en una empresa de distribución y todos tenemos muy claro, y cuando digo todos es TODOS, que vendemos porque nuestra empresa vive por y para los clientes que son nuestros jefes.
Y qué hay de malo en ello?
Señores, superemos de una vez prejuicios absurdos para llamar a las cosas por su nombre.

Isabel

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Gustavo!. Bueno, la entrada tenía mucha dosis de sarcasmo, pero en la línea habitual de no tratar de herir ni de hacer sorna. Yo soy vendedor. Y como tú no hago ascos a una profesión a la que me he dedicado durante muchos años.

No obstante, entiendo perfectamente que el 'venderse a sí mismo' pueda tener algunas connotaciones negativas. El vender te gusta o no; y al que no, le puede resultar difícil hacerlo, aunque se trate de demostrar a los demás lo que realmente vale.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Rodrigo, gracias por tu comentario. Sí, yo diría que 'venderse a uno mismo' es como llevar un blog, somos los CEO de nosotros mismos (tenemos que ser conscientes de la creación del producto (nosotros), comercialización del mismo, promoción y distribución, ...)

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias Isabel por la contundencia que transmite tu claridad.

Siempre he pensado que los que somos vendedores (o comerciales, ...), lo único que nos diferencia con respecto a los demás es llevar una tarjeta donde lo pone. Ahora bien, todos somos vendedores, porque todos vendemos algo, y lo hacemos constantemente, aunque no seamos conscientes de ello (queremos agradar a los demás, queremos ser la opción elegida, queremos integrarnos socialmente, ...).

Y ya que lo mencionas, ¿no vendes a los candidatos que entrevistas (déjame suponer que en RRHH estás en selección), que tu empresa es la mejor opción para trabajar?.

ISABEL IGLESIAS dijo...

Claro que vendemos a los candidatos la empresa cuando hacemos selección. Por eso digo que todos vendemos. Y no sólo eso, soy de la opinión que los que nos dedicamos a RRHH llevamos muchos años vendiendo nuestra función porque suele estar cuestionada dentro de las organizaciones. Así que los de RRHH somos expertos vendedores en vender nuestro trabajo y nuestros resultados.
Gracias Miguel Angel.