lunes, 30 de septiembre de 2013

¿Controlas lo suficiente tu rastro digital?

La Red es el canal idóneo para generar un rastro digital de nuestra marca personal, el cual podemos (debemos) controlar en todo momento, para que la percepción generada nos ayude positivamente en nuestra evolución profesional.

Controlar nuestro rastro digital
Fuente CC: Matt Biddulph

A pesar de que hay claros vínculos entre el mundo real y el mundo virtual, existe una diferencia clave y es que en la Red podemos controlar la gestión de nuestra marca personal mediante los contenidos que podamos producir, de forma mucho más precisa que lo que podríamos llegar a lograr en el mundo físico. Sí, es cierto que cualquier interacción que tengamos en cualquiera de esos 'mundos' genera percepciones en el resto de personas. Pero la Red nos permite planificar los contenidos y elaborarlos tanto como queramos, es decir, podemos prepararlos para que transmitan lo mejor de nosotros mismos, sin ser un problema la necesidad de su publicación inmediata. De esta forma, vamos construyendo una huella sólida de nosotros mismos que podrá ser convenientemente juzgada por terceros.

Porque sin ser consciente de la importancia de tu rastro digital (profesional y personal), y sin gestionar cuidadosamente tus contenidos, corres el riesgo de que tu huella te controle a ti, y por ello se te pueda juzgar equivocadamente (quién sabe, quizás por parte de algún reclutador).

Por tanto, es necesario ser consciente de cada contenido que dejemos en la Red, porque ello nos puede beneficiar en el futuro siempre y cuando lo hagamos correctamente, Tanto si escribes en tu blog, como dejes un comentario en cualquier grupo, o escribas un tweet, o incluso que participes en un debate en un grupo en LinkedIn, todo ello, seas consciente o no, está provocando que los demás puedan emitir un juicio inmediato sobre lo que ven.

Sí, te reconozco que la comunicación de mensajes en un entorno virtual como pueden ser las redes sociales, puede llegar a ser más difícil incluso que en el mundo físico. Y digo difícil porque los prejuicios que puedan generarse sobre esos contenidos son más difíciles de eliminar que en un entorno 'real'. Pero aún así, el ir generando paulatinamente un rastro que vaya conformando tu marca personal y que crezca día a día en tamaño y calidad, tiene multitud de ventajas de las que te puedes siempre y cuando controles conscientemente tu propia huella.

Hasta mañana.


7 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen artículo. La sensación es que todavía no somos conscientes de ello y sí que es cierto que cada vez más los recruiters te buscan para ver que pueden saber de ti o, más importante, que se dice de ti. También pienso que no somos conscientes de la cantidad de oportunidades que hay en las redes sociales como facebook, twitter y, obviamente, linkedin. Hace poco encontré una pequeña guía de cómo usar twitter para buscar trabajo. Dejo el link: http://orientacion-laboral.infojobs.net/twitter-desarrollo-profesional

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola 'Anónimo', gracias por tu mensaje y por el link.

Anónimo dijo...

Gracias por esta aportación.Intento tener cuidado y soy consciente de los "peligros" que corremos en la red. Pero esta visión me ayuda a profundizar aún más y ver que hay aspectos más sutiles que a pesonas como yo se nos escapan.

Espero que la apreciación de "personas como yo" no de motivo a falsas conclusiones.

Abrazo.

Maite.

Anónimo dijo...

Como siempre, muy buen artículo. Además, hace poco comentaba en otro blog que es importante mantener separada la "marca personal" de la vida personal. Yo como reclutador no suelo indagar ni buscar información mucho más allá de lo que aporta el posible candidato, porque tengo la sensación de que invado su "vida privada" y no me gusta hacerlo. Otro punto es que sean ellos los que compartan la información abiertamente, cosa que se ha de hacer siempre y cuando tengas claro tu marca y dónde te quieres posicionar, pero no cuando lo que estás mostrando no tenga mucha relevancia. Por ejemplo, recibo CVs o veo perfiles en linkedin que remiten a un blog, o una página en facebook, o usuarios en twitter. Pongamos que twitter es un mundo un poco aparte en el que se pueden mezclar muchos contenidos (técnicos o de intereses personales), pero si el usuario simplemente tiene una cuenta en la que habla sobre asuntos irrelevantes y con nada en común con su perfil (comenta partidos de futbol, o programas de TV o noticias irrelevantes, o páginas de humor), o si solo ha publicado un tweet en 2 años, o es una cuenta "muerta"... creo que es obvio que no debería darme esa información en Linkedin. Igualmente con un blog, o con la página de facebook. No creo que como reclutador me interese (unicamente) que ha comido paella en la playa con su mujer/hijos/amigos, o que ha visto los pitufos 2 y se ha hecho una foto vestido de azul... por lo que para mi gusto lo mejor es que no me proporcione esa información.
Esto no significa que no haya de tener página en facebook, o usuario de twitter o un blog orientado al ocio, pero no creo que se haya de mezclar con el perfil de linkedin o lo que es peor, ponerlo en el CV.
Otra cosa es que el uso que haga de facebook, twitter o un blog sea profesional, porque en este caso si ha de potenciar al máximo su visibilidad, o que incluso el contenido sea mixto, con entradas profesionales y otras más personales, en cuyo caso tampoco me parece mal que lo resalte.
Por otro lado, también hay que tener cuidado con los mensajes escritos, ya que en la red no contamos con una interacción cara a cara que nos permita saber que está pensando gracias a la comunicación no verbal, por lo que en ocasiones el sarcasmo, la ironía, las metáforas... claramente detectables en una conversación cara a cara, en la red o en un mensaje escrito se puede malinterpretar.
Saludos, gracias como siempre por estos contenidos, y perdón como siempre por el rollo

MAD

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias Mayte por tu comentario y apreciación.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola 'Anónimo (MAD)', ya hace tiempo que no sabía de ti, espero que todo te vaya bien.

La separación del perfil (personal frente a profesional) parece cada día más evidente, si nos atenemos a los continuos casos donde la falta de separación perjudican claramente a aquellos que transmiten contenidos inadecuados y que por lo tanto pueden perjudicarles.

No obstante, también considero que dentro de nuestro perfil profesional también puede ser razonable no centrarlo al 100% en contenido profesional, sino dar ciertas pinceladas de nuestra faceta personal. Ello probablemente ayude a los reclutadores a obtener una visión más humana.

Anónimo dijo...

Hola Miguel Ángel,
Todo va bien, gracias por tu interés. Estoy totalmente de acuerdo contigo, por eso comentaba que un blog o cuenta en FB o en Twitter con contenidos mixtos me parece apropiado. Lo que no entiendes cuando se aportan esas cuentas en el CV y no tienen nada relevante más allá de la vida personal.

Saludos

MAD