lunes, 22 de abril de 2013

El vínculo entre el mundo 'físico' y el 'virtual'

Pensar que existen diferencias entre el 'mundo físico' y el 'virtual' que nos posibilita las redes sociales, y que lo que hagamos en la Red se rige por unas normas diferentes que pudieran posibilitar unos comportamientos distintos y carentes de consecuencias, es un lamentable error.


Fuente CC: titoalfredo

Si hay algo que nos ha posibilitado la aparición y desarrollo de la Red, es la 'virtualización' de las relaciones, cambiando la forma en la que tradicionalmente nos hemos venido comunicando. Gracias a este entorno 2.0, llegamos a personas con las que antes sería inimaginable conectar; y ello se produce desde cualquier lugar, en cualquier momento y mediante una gama cada vez mayor de dispositivos distintos.

Sin embargo, esta sobresaturación de posibilidades conlleva necesariamente una pérdida paulatina de las relaciones físicas frente a las comunicaciones 'virtuales', en las que no existe un contacto presencial, más allá de un texto, una imagen o una voz.

Y esto, que en sí es maravilloso por las nuevas posibilidades que conlleva, tiene potenciales riesgos, derivados de la ruptura tan drástica que ha supuesto una comunicación más 'tradicional' que se ha mantenido durante milenios.

Y probablemente uno de los mayores peligros es pensar que, por tratarse de un entorno 'virtual', los comportamientos en las relaciones cambian de tal forma que se pueden romper los códigos habituales de conducta.

Porque el riesgo que entraña lo 'virtual' es pensar que por tratarse de una Red en la que no a priori no se 'materializa' físicamente la relación, podemos hacer lo que queramos, creyendo que no habrá ningún tipo de consecuencias.

Pensamos a menudo que nuestro 'yo' virtual es algo etéreo, intangible, que no tiene ninguna rerlación con nuestro 'yo' físico. Y nada más alejado de la realidad. Los comportamientos en ambos mundos deben ser prácticamente iguales, puesto que las relaciones se establecen entre personas, no entre avatares irreales.

Un gesto maleducado, un comentario hiriente en el mundo físico, puede tener el mismo efecto devastador y genera la misma percepción negativa en los demás, que si lo hacemos en cualquier red social. Esconderse detrás del anonimato para 'escupir', digitalmente hablando, puede ser de cobardes; pero hacerlo bajo un perfil público, con nombre y apellidos, es de insensatos.

Porque nuestra exposición en la red es total, y el rastro digital que dejamos genera una percepción (siempre) en los demás; y una sensación negativa puede pasarnos factura.

Por tanto, existe un vínculo real entre lo físico y lo virtual. Porque en ambos mundos, nuestros comportamientos pueden trascender, y las consecuencias ser reales.

Si gestionamos nuestras relaciones y comportamientos en el mundo físico, tratando de que sean óptimos para que nuestra comunicación con nuestro entorno sea la mejor, no puede dejar de ser igual en el virtual. Es más, yo diría que incluso debemos cuidar aún más nuestra presencia en la Red, puesto que la falta de comunicación no verbal, presencia física, y falta de contexto, a menudo puede provocar susceptibilidades y viralidad de nuestros mensajes, sin tener control sobre a quién y dónde pueden llegar.

Hasta mañana.


6 comentarios:

David Fernández Ojeda dijo...

Supongo que es algo que, a estas alturas, es imposible de frenar... Saludos @alejandrodavidf

Miguel Angel Riesgo dijo...

Sí David, es difícil... 8:)

Jesus Falcon dijo...

Pensaba escribir algo parecido, con el título "No te escondas tras las redes"
Haciendo especial hincapié en que en las redes conectamos con personas, empresas, organizaciones,... reales.
¿Cómo lo enfocarías?

Saludos
@ChechuFalcon

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Jesús. Las redes 'sociales' me suenan a eso, a 'sociales', formadas no por entes abstractos sino por personas. Por tanto, se trata de seguir comunicándonos con personas, de la misma manera que lo hacemos en el 'mundo real', pero usando las ventajas que conlleva la tecnología.

Espero haberte ayudado.

José Miguel Martín dijo...

Jesús si me apuras, un “gesto maleducado” en la red, no sólo es de insensatos, si no devastador y hundir la Marca Personal de su autor. En la vida diaria es más fácil o bien el perdón o que estos gestos puedan caer en el olvido. En la red, la información perdura, sigue constante, salvo que el foro, web, blog, twitter sea borrado por el administrador/propietario del mismo, tendrá presencia continua, irá asociado a su emisor en las búsquedas que de él se hagan en la red, sin entrar en que en algunos casos pueden llegar a ser constitutivos de delito, sí como decía aquel “somos esclavos de nuestras palabras” y en la red habría que medir mucho ser “dueños de nuestros silencios”. Valga un ejemplo (sin entrar en valoraciones, sólo como muestra http://www.lavozdegalicia.es/noticia/espana/2012/06/07/cristina-cifuentes-delegada-gobierno-madrid-denuncia-amenazas-twitter/00031339095230967383293.htm)
Un saludo

Miguel Angel Riesgo dijo...

Sí José, estupenda puntualización. Lo que es tan obvio en el mundo 'real', ¿por qué no lo es tanto en la Red?.