jueves, 23 de mayo de 2013

LinkedIn no es un portal de empleo

LinkedIn NO es un portal de empleo; ¿te sorprendes?. Aunque se trata de una red profesional (lo de red social me suena más a FB), a menudo compruebo que el principal uso que se le da, tanto por parte de reclutadores como de candidatos, es el de publicar ofertas de empleo e inscribirse a éstas, infrautilizando su potencialidad, seguramente debido al desconocimiento.


LinkedIn no es un portal de empleo
Fuente CC: Adriano Gasparri

Sí, he dicho bien, frecuentemente se usa LinkedIn como si de un mero portal de empleo se tratase (al estilo de InfojobsInfoempleo, ...), desaprovechando las enormes posibilidades que realmente tiene. Candidatos que necesitan un empleo, y que se ofrecen al estilo 'busco trabajo, gracias', con la esperanza de que alguien se fije en ellos para incorporarlos en un proceso de selección; o reclutadores que (no todos) por alguna razón que desconozco, se limitan a publicar ofertas de empleo en grupos, de igual manera que hacen en los portales de empleo.

Y me pregunto qué es lo que ganan realmente con ello, cuáles son las ventajas asociadas. Esos reclutadores que ahora están publicando en los principales portales, obteniendo cientos de CV's para una sola vacante (con los problemas de gestión e ineficiencia que ello conlleva), ¿para qué publican también en LinkedIn?, ¿para obtener más currícula todavía, y además en formatos completamente distintos al de los portales?, ¿acaso con esto una reputación de reclutadores 2.0?, ...

Dicho esto, no quiero decir que gracias a LinkedIn no podamos encontrar empleo o localizar candidatos. Simplemente lo que digo es que esa red profesional sirve para mucho más: para aumentar nuestra red de contactos, para hacer negocios, para posicionar nuestra marca personal, para enriquecernos con sus grupos de debate, ... Y como veréis todas ellas son características que en mayor o menor medida influyen en nuestra trayectoria profesional. Por tanto, si conseguimos posicionar nuestra marca personal en LinkedIn (con todo lo que ello implica), sin duda alguna estaremos apostando por nuestro futuro profesional, incrementando las posibilidades de encontrar un empleo.

Y ello conlleva un cambio de comportamiento en el uso de LinkedIn, que condiciona completamente la imagen profesional que proyectamos de nosotros mismos. Es aquí donde la creación de un perfil completo y actualizado, un 'elevator pitch' adecuado, la participación en grupos afines a nuestras temáticas, el uso adecuado de la red de contactos, y la generación de contenidos que interesen a nuestra propia red, se convierten en fundamentales para tener un óptimo posicionamiento en la red profesional.

Porque lo que espero de una red profesional como LinkedIn, es que me ofrezca un valor añadido con respecto a los habituales portales de empleo. Estos se encuentran actualmente estancados, como medios de clasificados que no acaban de incorporar elementos realmente sociales; han servido tradicionalmente para poner en contacto a la oferta con la demanda; LinkedIn de alguna manera lo está haciendo también, pero no debemos ni podemos pensar por ello que ofrece lo mismo.

Hasta mañana.


10 comentarios:

ISABEL IGLESIAS dijo...

Totalmente de acuerdo Miguel Angel.
Creo que tendemos a utilizar las redes sociales a la vieja usanza de los portales de empleo.
Comparto contigo con que los portales de empleo están estancadasísmos. Lo único que ofrecen es una plataforma para que puedas colgar tu CV on line y ya está. No puedes hacer mucho más.
Linkedin es una red para promocionar tu marca personal. hacer contactos y la estamos infrautilizando.
CReo que todavía no nos hemos enterado que las cosas han cambiado de verdad y que ya nada volverá a ser igual.

gonzalo sanchez dijo...

Totalmente de acuerdo

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias Gonzalo

Miguel Angel Riesgo dijo...

Sí Isabel, coincidimos entonces. Digamos que en un portal de empleo únicamente te muestras mediante una foto estática (CV), mientras que en LinkedIn puedes demostrar, tomar parte activia en la exposición de tus capacidades.

Marckolos dijo...

Totalmente de acuerdo con Isabel y contigo Miguel Angel. Y es que no solo se infravalora Linkedin, sino que se sobrevaloran web's de empleo como Infojobs, donde muchas ofertas de empleos, están duplicadas u olvidadas, eso no pasa en Linkedin.

Víctor Candel dijo...

Hola Miguel.

Discrepo un poco con tu opinión, ya que me surgen varias preguntas: Si linkedin no es un portal de empleo ¿los portales de empleo son redes profesionales?; la tendencia es crear portales de empleo sociales (del tipo "mycvbook"), ¿No es ésta una de las estrategias o cambios que pretenden realizar los portales de empleo?.

Creo que el uso de LinkedIn para publicar ofertas de empleo no es un aspecto negativo, ¿por qué no usar todas las posibilidades de esta red profesional?. Estoy de acuerdo que resulta absurdo usar LinkedIn únicamente para publicar ofertas (para eso ya estan los portales) y que lo añade valor a esta fuente de reclutamiento es la interacción con el candidato. Las redes profesionales siguen ganando terreno a los portales y como no se espabilen terminarán desapareciendo.

Un saludo. Buen post.

Cèlia dijo...

Miguel Angel,

Estoy deacuerdo que Línkedin es mucho más que un portal.
El potencial de Línkedin poco a poco se va a ir descubriendo gracias a blogs especializados como Exprimiendo Línkedin, Servicios de Ocupación Municipales como Barcelona Activa donde dan talleres gratuitos, etc. Pero es algo NUEVO si lo comparamos a los portales de empleo como Infojobs o Infoempleo que ya llevan mucho tiempo entre nosotros.


Saludos,

Cèlia

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Cèlia, gracias por tu comentario. Sí, estoy de acuerdo contigo. Los portales de empleo tradicionales encontraron su nicho hace algunos años, en la intermediación entre oferta y demanda, ofreciéndoles una plataforma de gestión a ambos. Su modelo triunfó por las facilidades que daba tanto a candidatos como a empleadores, por eso se convirtió en el principal mecanismo de selección. Ahora siguen teniendo un papel muy importante.

Sin embargo su modelo se rige por el CV, documento que se sigue utilizando en gran medida, aunque genera muchas ineficiencias y pocos resultados.

Por otra parte LinkedIn apuesta más por el perfil que por el CV, y es ahí donde cada candidato puede trabajar mucho más su marca personal para posicionarse frente a posibles reclutadores.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Marckolos, gracias por tu comentario. Bueno, lo que comentas daría para comentar mucho... Las ofertas duplicadas y olvidadas, o que se mantienen 'eternamente', lo están por muchas razones, algunas de ellas tienen sentido, aunque otras son simplemente por dejadez de la empresa que deja 'morir' dichas ofertas.

En cuanto a LinkedIn, puede ocurrir exactamente lo mismo, eso dependerá de quién las publique.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Víctor, gracias como siempre por tu comentario de valor.

Los portales de empleo tradicionales son medios de clasificados, como lo puede ser un Segunda Mano por ejemplo. Es decir, alguien pone una oferta (empleo), y la gente 'aplica' enviando sus datos (CV). Es decir, son plataformas meramente 'transaccionales' donde el interfaz es el CV. Sin éste no se produce 'contacto'.

Conscientes de estas limitaciones y de la tendencia del reclutamiento al 2.0, llevan intentando desde hace años volverse más 'sociales', incluyendo algunas características (p.e. permitir la difusión de la oferta publicada en algunas redes sociales); no obstante los resultados que han conseguido hasta ahora en este camino, han sido muy pobres. Por tanto, yo no les consideraría, en su estado actual, como redes profesionales.

En cambio LinkedIn ya sabemos que sí lo es. Por supuesto que esta red profesional sirve para localizar talento y encontrar empleo; de hecho, un tercio de los ingresos de LinkedIn provienen de sus soluciones de reclutamiento, y su apuesta en esta línea es clara y contundente.

De lo que se trata, es que LinkedIn no debería ser utilizado como si de un portal de empleo tradicional se tratase, ya que de esta manera estaríamos infrautilizando sus posibilidades. Como bien dices, la interacción entre reclutador y candidato es posible y necesaria.