lunes, 6 de mayo de 2013

¿Estar o no estar en las redes sociales?

Decidirse a tener presencia en las redes sociales es una decisión individual que está al alcance de cualquiera, y además a coste 0. Podemos decidir estar por varios motivos: ocio, comunicación, profesional... Ahora bien, 'estar' conlleva unos comportamientos específicos, casi diríase ciertas obligaciones.


Fuente CC: anieto2K

Si se pretende usar las redes con un objetivo netamente profesional, que es una de las bases en las que se asienta este blog, debe pensarse previamente cuál es el objetivo que nos planteamos, para poder luego abordar un plan de acción con las garantías suficientes.

Ahora bien, como ya dije en una entrada anteriorel que alguien tome la decisión de no estar en las redes, no es una catástrofe en absoluto; le podrá hacer perder las posibilidades adicionales que le permiten las redes para posicionar su identidad profesional, aunque obviamente no será el fin del mundo.

Aunque pueda parecer que ya todo gira alrededor de Internet y concretamente de las redes sociales, no hay que volverse loco. Nadie nos obliga a tener un smartphone y dar de alta nuestro perfil en todas las redes sociales a nuestro alcance.

No obstante, si nuestra decisión es la de estar, aquí si podría asegurar que tenemos que tener una presencia 'digna', incluso diría que es prácticamente una obligación. Y digo obligación porque existe un vínculo entre el mundo 'real' y el 'tangible' que no podemos obviar. En ambos existe un protocolo compuesto por normas tácitas que rigen nuestros comportamientos; si nos saltamos esas reglas, en ambos 'mundos' podemos sufrir consecuencias a veces desastrosasPorque la Red no es el salvaje oeste.

Por tanto, el querer tener una presencia sería y profesional en las redes, nos exige cuidar todos los aspectos que cuidaríamos en el mundo físico. Porque lo que ven los demás de nosotros, genera percepciones que conforman nuestra marca personal.

Y a pesar de lo que he dicho anteriormente, añadiría que querer mantener una presencia profesional, no nos debe hacer olvidar que seguimos teniendo un perfil personal abierto, el cual deberemos cuidar también, aunque decidamos (es lo conveniente) separar nuestro perfil personal del profesional.

Por tanto, para asegurar un posicionamiento con las mayores garantías posibles cuando estemos en las redes sociales, es preciso cuidar al máximo lo que los demás pueden ver de nosotros (perfil, CV, fan page, blog, ...), y cómo nos relacionamos con nuestro entorno (nuestros contenidos, comentarios, ...).

En definitiva, estar o no estar es una decisión individual; ahora bien, si estamos, tendremos que tener en cuenta que deberemos hacerlo lo mejor posible, y conscientementePorque decidir estar 'mal' no es como 'no estar', pudiendo ser incluso peor. Nuestra reputación no puede ponerse en juego.

Hasta mañana.