miércoles, 15 de mayo de 2013

¿Quieres romper con tu pasado?

Reconozco que siempre me he sentido atraído por personas que han dado el paso para romper con su pasado y apostar por hacer las cosas que quieren realmente hacer y que les llenan; porque siempre, y a pesar de las dificultades, los encuentro felices y satisfechos por la decisión tomada. Ahora bien, se trata de excepciones; el resto continua en la misma senda de sacrificios e insatisfacciones, ya que el pasado les condiciona, el presente les ata y el futuro les aterra.


Fuente CC: luuuodiaz

Nuestro pasado está firmemente amarrado en nuestras mentes, hasta tal punto que nos condiciona cualquiera acción a tomar que implique un cambio, por pequeño que pueda ser. Pensamos que lo que ha sido, deberá ser siempre, cuando no es necesariamente así. Nuestra formación, experiencia laboral, vivencias, ..., conforman un 'yo' cada día más inamovible, lo que obstaculiza cualquiera perspectiva de cambio. Ese pasado que nos ha mantenido en una agradable zona de confort, donde las cosas eran predecibles, nos convierte en temerosos para promover iniciativas diferentes.

Y todo ello nos hace 'disfrutar' de un presente casi diría irreal, ya que si algo nos ha demostrado esta crisis que estamos padeciendo, es que las cosas no son para 'siempre'. Un presente que nos ata a nuestra zona de seguridad en que exigimos bienestar, y que tampoco invita mucho a realizar acciones de cambio, ya que el contexto no ayuda mucho (hipoteca, familia, ...).

Y por otra parte, todo el escenario anterior nos hace vislumbrar un futuro lleno de incertidumbres, donde se pone en juego todo lo que hemos 'ganado' durante toda una vida. Se nos ha educado (más bien diría edu-castrado) inculcándonos que una buena formación y el trabajo duro, garantizaría un futuro cierto y sostenible. La realidad de hoy en día nos demuestra justamente lo contrario.

Por tanto, nos quedan dos opciones (disculpadme el exceso de simplificación): dejarlo todo como está, aguantando lo mejor que podamos y confiando en que todo volverá a su cauce, dando por sentado que todo volverá a cambiar a lo que ya hemos conocido en pasados años; o por otra parte, empezar a gestionar hoy nuestro futuro, dejándonos de excusas y empezar a cambiar ya.

Y para esto último existen posibilidades, claro que sí. Impulsar nuestra marca personal y proyectarla con la ayuda de la Red. Pequeñas acciones en las que podemos trabajar hoy mismo; implican trabajo y esfuerzo, claro está, pero nuestro futuro está en juego. Al principio, nuestra mente nos pondrá multitud de excusas para no empezar, pero son sólo eso, excusas irracionales contra las que debemos combatir para evitar que condicionen nuestros actos.

Hasta mañana.