martes, 14 de mayo de 2013

1 error básico a evitar en marca personal

En la Red, la marca personal empieza por crear nuestro perfil, cumplimentando los datos de la forma más completa que podamos, de tal forma que cualquiera persona que nos vea pueda saber con quién está tratando. Si no fuera así, ¿cómo vamos a posicionarnos en nada?.



Como en ocasiones anteriores, repito que no se trata de inundar las redes sociales con nuestra presencia; de hecho, es imprescindible seleccionar aquellas redes que mejor se adecuan a nuestro objetivo, y donde está nuestro público objetivo, puesto que de otra manera no haremos sino diluir nuestra marca propia en muchos foros distintos, donde no tendremos tiempo para llegar con la suficiente profundidad.

Os contaré que cada vez que alguien me deja un comentario en el blog, tengo la costumbre de pinchar en su perfil para ver de quién se trata. En ocasiones me encuentro con casos como el de la imagen de hoy: un perfil completamente vacío, sólo con el nombre (por razones obvias lo he eliminado) o incluso ni eso. De antemano, mi total respeto a todas aquellas personas que no quieren dejar datos suyos en ningún perfil. Lo entiendo y acepto. La entrada de hoy no va dirigida a ellas, sino a todos aquellos que, por desconocimiento, no lo hacen simplemente porque no se han dado cuenta, o incluso a aquellos que no son conscientes de las posibles implicaciones.

Probablemente algunas de estas personas que realizan comentarios en el blog, quieren también obtener tráfico de vuelta al suyo, algo de atención por la razón que sea, o simplemente quieren aportar su punto de vista. Hasta ahí bien, es perfectamente comprensible. Ahora bien, ¿os imagináis mi sensación al descubrir que el perfil está completamente vacío?. Primero asombro, luego decepción, y finalmente olvido.

Porque alguien que no diga quién es, que es lo mínimo por lo que hay que empezar, corre el riesgo de caer en el olvido. Ya sabemos que es muy difícil atraer la atención de los demás en Internet, pero si resulta que cuando lo conseguimos no ofrecemos nada, pues entonces malo...

Como sugerencia a todos aquellos que dejan comentarios en cualquier blog: introducid vuestros datos en el perfil correspondiente. A modo de ejemplo, os diré que la zona de comentarios de este blog es la que viene por defecto en Blogger, que es la plataforma que utilizo. Cuando alguien publica un comentario puede seleccionar o bien su cuenta de Google, un Open ID de distintas plataformas, su nombre / URL, o incluso permanecer en el anonimato.

Si deseáis publicar el comentario mediante la cuenta de Google, lo mínimo (repito, no deja de ser una sugerencia) que debería hacerse sería 'llenar' el perfil correspondiente.

Porque a veces, pasamos por alto lo más obvio...

Hasta mañana.


4 comentarios:

Elisabeth Gómez dijo...

Creo que es por falta de información al respecto o por la poca seriedad hacia su proyecto de blog. Tener una cuenta de correo electrónico, facebook ya es consentir tus datos personales...

Albert Valero dijo...

Como bien indicas, es comprensible el hecho de que una persona decida proteger su identidad en la red.
Pero esta es solo una opción a la hora controlar aquello que aparece sobre nosotros en la red.

Personalmente abogo por la inmersión total, abriendo perfiles en redes y directorios profesionales, e intentando mantenerlos "vivos".

Creo que es preferible ser la fuente primaria de la información que hay sobre nosotros en la red, de este modo evitas que ciertos contenidos afloren hacia los primeros resultados de las búsquedas.

En la siguiente entrada propongo prácticas para controlar aquello que google dice sobre nosotros: http://albertvalero.com/controlas-tu-primera-pagina-en-google-parte-ii/

Un saludo,

Albert

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias Elisabeth. Intuyo que a menudo se trata de desconocimiento. Ten en cuenta que nuestra experiencia en redes sociales es relativamente 'nueva', por lo que aún estamos aprendiendo...

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias Albert. Yo diría que es preferible seleccionar aquellos foros donde entendemos que debemos estar. El que mucho abarca poco aprieta.