jueves, 9 de mayo de 2013

El poder de las relaciones en LinkedIn

¿Cuánto vale una relación que se crea y desarrolla en LinkedIn?. Déjame responderte primero a la parte más fácil: si conectas con alguien y no haces evolucionar la relación, vale 0. Ahora bien, ¿qué ocurre si la hacemos progresar?.

Fuente CC: Josep Ma. Rosell

Como bien sabéis los que seguís este blog, dedico parte de mi tiempo a la red profesional LinkedIn, donde lo que hago básicamente es participar en los grupos en los que estoy suscrito, publicando alguno de mis post, y tratando de generar debate. A veces lo consigo y otras veces no; pero cuando se levanta una chispa y las personas empiezan a comentar, en la red profesional o en mi blog, empiezo a ver opiniones de lo más variopintas, con mayor o menor profundidad, de más o menos calidad, ..., pero siempre reconociendo que el hecho de que alguien deje un comentario, invirtiendo un tiempo (por pequeño que sea), tiene un gran valor para mí, puesto que demuestra sus ganas de compartir y comunicar con el resto de la comunidad.

Y en esos debates empiezo a ver personas a las que empiezo a (re)conocer con el tiempo, ya que vuelven reiteradamente a aportar su punto de vista. Gracias a ello, se empieza a generar una relación entre ellos y yo, un 'algo' al principio intangible, que luego se va consolidando con el tiempo y empieza a ser más tangible.

Alguna de esas personas, con el paso del tiempo, me han llegado a ofrecer colaboraciones profesionales, en algunas de las cuales me encuentro actualmente. Y alguna (no todas) de ellas las he llegado a conocer físicamente, con un objetivo claro y mutuo de conocernos personalmente.

Y es aquí cuando surge la 'magia', cuando los proyectos previstos y posibles pasan a la realidad, al mutuo acuerdo.

Porque todo esto no sería posible sin la confianza. Y la confianza es precisamente lo que acaba de conformar una marca personal; el pasar lo 'virtual' a lo 'físico' es la esencia de cualquier relación en la red profesional. En LinkedIn generamos expectativas, y el mejor foro para cumplirlas es el mundo más bien real.

Obviamente, no todas las relaciones virtuales es posible pasarlas a lo físico, por cuestiones geográficas fundamentalmente. En ese caso, mi experiencia me dice que también es posible forjar un gran vínculo. De ahí que el secreto esté en cómo convertir un contacto en un colega profesional (o personal) en el que se ha generado un vínculo previo.

Y el retorno de esa relación no tiene porqué ser necesariamente monetario, y menos aún cortoplacista. Porque, ¿qué valor le damos a una colaboración que se traduce en una futura oportunidad profesional?, ¿qué valor le damos a una relación en la que hemos creado confianza, y que se traduce en nuevas posibilidades?. ¿No es posible que estemos generando atención sobre nuestra marca personal, y probablemente los demás nos den algo de reputación?.

Hasta mañana.