jueves, 27 de febrero de 2014

Ser uno mismo en el blog

La ventaja que tiene el tener un blog propio, ya sea personal o profesional, es que uno controla completamente los contenidos que produce, y de alguna manera se convierte en el mecanismo que proyecta la esencia de la marca personal propia. Y ahí es donde está precisamente el riesgo o el beneficio, ya que la forma como nos manifestemos a través de nuestros mensajes, condicionará de alguna manera la percepción que los demás puedan tener sobre nosotros y especialmente sobre lo que podemos ofrecer.


Recientemente me comentaba una lectora que no estaba segura del todo sobre si lo que estaba haciendo al proyectar tan claramente en su blog su forma de ver las cosas la podía beneficiar o perjudicar, o si por otra parte debería ser más aséptica y distante. Me pareció un buen comentario, ya que estoy convencido de que es una de las (muchas) dudas que puede tener cualquier persona que desee comenzar a usar un blog como canal de transmisión de sus valores personales y profesionales.

Como en tantas cosas, no existe una respuesta determinante a esta cuestión, especialmente teniendo en cuenta que los motivos y objetivos de cada persona al escribir en un blog, pueden ser tan dispares en cada caso. De ese 'estudio' previo que cualquiera debiera hacer para no convertir su blog en el clásico proyecto que nunca acaba de comenzar y que lo más probable es que se abandone muy pronto, debería condicionar el tono y el estilo a utilizar, y especialmente a cómo queremos mostrarnos a los demás.

Cualquiera de los dos posicionamientos expresados por la lectora, pueden ser igual de efectivos, aunque lo que sí afirmaría es que uno debería mostrarse tal y como es, sin tratar de aparentar algo que realmente no es. Porque este tipo de 'estrategias' acaba cayendo por su peso. Uno puede fingir durante un cierto tiempo, amparándose en lo 'virtual', ser otro tipo de persona, pero la esencia misma no es algo que se pueda evitar durante mucho tiempo. Además, si lo que se quiere es usar el blog como medio para proyectar nuestra valía profesional, es preciso recordar que llegará un momento donde deberemos pasar de lo virtual a lo físico, y aquí no hay trampa ni cartón.

Porque lo que tengo claro, es que mostrarse en un blog como somos realmente, puede abrir más puertas de las que puede llegar a cerrar. A los que están (estamos) al otro lado, nos gusta confiar en que detrás de una determinada marca personal hay alguien real, y no un mero avatar irreal.

Si te ha gustado esta entrada, te agradezco que la puedas compartir en tus redes.

Hasta mañana.

Fuente imagen CC: Rodoluca88


2 comentarios:

Nube dijo...

Siempre me he preguntado los problemas que puede generar transmitir conocimientos, sentimientos y experiencias en un blog; las redes sociales pueden utilizarse como armas misteriosas que pueden retraer a transmitir con total transparencia todo lo que a uno le gustaría, pero escribir es un volcán que libera sensaciones, percepciones y tensiones y un modo de crear alianzas de cooperación a la sabiduría. Me ha gustado mucho tu reflexión.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Nube, gracias por tu comentario y bienvenida al blog. Compartir los conocimientos se ha convertido actualmente en una necesidad crucial, que aúna una enorme facilidad para hacerlo (gracias a la Red 2.0) con la cautela a demostrar, precisamente por que se trata de un canal 'público' en el que cualquiera puede acceder, interpretar y juzgar.

Por ello, yo trataría de no dejarme llevar por las enormes expectativas que un canal como el 2.0 aparenta traer; posibilidades tiene, sin duda alguna, pero eso no quita el hecho de que hagamos un uso juicioso de esas herramientas que igual pueden ayudarnos que perjudicarnos.