martes, 28 de mayo de 2013

Las cosas obvias las pasamos por alto

Cuántas veces ha ocurrido que recibimos formación sobre algo concreto, y que por considerarlo 'obvio' nuestra mente lo desecha automáticamente. Sin embargo, y a pesar de resultar importante, seguimos haciéndolo erróneamente. Lo que ocurre es que probablemente lo obvio es precisamente por donde tendríamos que empezar.

Fuente CC: Supersentido

Porque lo obvio lo solemos asociar con lo sencillo, con todo aquello que se supone que ya estamos haciendo, por lo que no solemos dedicar ni un minuto a reflexionar sobre si realmente lo llevamos a cabo. Por poner un ejemplo, este blog (y otros muchos) está plagado de entradas que invitan a la reflexión y a la acción, con algunas sugerencias de posibles caminos por los que llevar nuestra marca personal, e incluso me atrevo a sugerir cómo hacerlo, dando mi visión personal y profesional.

En ocasiones recibo comentarios en distintos foros donde se me dice que se trata de cosas obvias, que eso 'todo el mundo' lo sabe. Sin embargo, por experiencia propia diré que las cosas más sencillas (lo más obvio) son precisamente aquellas que generalmente nos solemos saltarDa la impresión de que tratamos de obtener atajos para llegar antes a nuestro destino, recetas mágicas que nos permitirán obtener grandes beneficios en un tiempo récord; y para ello nos saltamos inconscientemente los pasos básicos que tenemos que seguir a rajatabla para poder llegar a buen puerto.

Porque tener un perfil actualizado y completo (o un CV) para poder mostrar una buena impresión a los reclutadores que nos puedan llegar a ver, es obvio. A pesar de ello, me encuentro habitualmente con personas que tratan de llamar la atención (para encontrar empleo, para vender su producto, ...), y que cuando les dedicamos un minuto, nos encontramos con perfiles desastrosos que invitan a marcharse...

De la misma manera, también resulta obvio que deberíamos cuidar nuestra red virtual de contactos, con el mismo cuidado y cariño con el que lo hacemos en el 'mundo físico'. No obstante, frecuentemente me encuentro con personas que se ponen en contacto conmigo sin ningún mensaje personalizado, que realizan spam una vez conectados, que tratan a un contacto como si de un número se tratase, sin entender que el valor está realmente en la relación. Por ello es preciso utilizar adecuadamente nuestra red de contactos.

Y así la lista podría continuar... Por tanto es absolutamente necesario (aunque se trate de cosas obvias), no empezar la casa por el tejado, reflexionando primero sobre cuál es nuestro objetivo, qué queremos hacer con nuestra marca personal y dónde la queremos llevar. Una vez hecho esto, empezar por lo más sencillo, planteándonos qué es lo que los demás ven ahora en nuestros perfiles profesionales.

Porque en definitiva, lo 'obvio' aporta consciencia sobre algo determinado, un recordatorio de los pasos a seguir; ahora bien, si no conectamos esto con la acción, no habremos conseguido ningún resultado.

Hasta mañana.


4 comentarios:

Gorka dijo...

Tienes toda la razón. Me ha ocurrido tantas veces que al final he acabado definiendo un plan para abordar nuevos proyectos.
Tengo una lista con las cosas que debo hacer al comenzar cada proyecto (en mi caso suelen ser todos del mundo audiovisual). Es inevitable que cuando comienzas algo te vengan a la mente un montón de ideas, que en mi caso apunto y archivo hasta que voy completando la lista de cosas "obvias". Y es que si te saltas los primeros pasos luego has de perder tiempo arreglando el estropicio.

Sonia Palencia dijo...

Totalmente de acuerdo! No sólo ocurre esto a nivel profesional. También personal. Nos saltamos lo obvio, ¿por qué? ¿Porque se supone que lo hacemos de memoria? ¿Porque es obvio que no olvidaremos hacerlo?
La memoria es caprichosa. Volver a recordarlo, leer de nuevo sobre ello (en sitios como esta, tu casa), una buena gestión de agenda y/o una libreta de notas, ayudan. Pero sobte todo, ser conscientes de que lo más obvio suele ser por ello más fácil de obviar.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Gorka, gracias por tu comentario. Lo que comentas sobre apuntarse las cosas 'obvias' para no pasarlas por alto, me parece práctico y sensato.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Sonia, gracias por comentar. Me gusta lo que dices sobre nuestra mente 'caprichosa'. Quizás lo que tenemos que hacer, es que nuestro 'yo' real controle a nuestra mente juguetona que va saltando de flor en flor, y obligarla a centrarse en lo que realmente importa, que a menudo es lo 'obvio'.