viernes, 26 de abril de 2013

¿El escribir a mano ha muerto?

Me ha llamado la atención el artículo 'el lápiz y papel en la generación digital', donde se cuestiona el futuro de la escritura (caligrafía) tradicional, frente al avance imparable de las nuevas tecnologías que posibilitan una escritura digital más veloz y con mayores posibilidades. ¿Qué pensaríais si os dijera que escribir sobre papel me resulta mucho más productivo?.


Fuente CC: Catwomancristi

Los que ya habéis leído mis anteriores entradas sobre los beneficios que conlleva el escribir (p.e. en un blog), ya sabéis que tiene una implicación directa en la generación de marca personal, ya que ello conlleva la generación de contenidos, que permiten 'llenar' esa marca y conformarla con una identidad específica y diferente.

Pues bien, hoy no insistiré en las virtudes de la escritura, sino qué herramientas usamos y la productividad que obtenemos con ellas. Y para eso qué mejor que compartir mi experiencia personal.

Reconozco que nunca me he sentido muy a gusto escribiendo sobre papel; de hecho, jamás disfruté, considerándolo casi una pérdida de tiempo. Ya desde bien pequeño aprendí a escribir a máquina, e incluso mis primeros años laborales los pasé grabando datos.

Esas 'nuevas' tecnologías fueron desarrollándose hacia medios digitales que nos permiten escribir en distintos dispositivos (smartphones, tablets, PC's, ...) y mediante diferentes mecanismos (teclado físico, virtual, táctil, escritura mediante voz, swype, ...); todos ellos (utilizo varios) me permiten escribir a 'gran' velocidad, en cualquier lugar y momento.

Sin embargo, desde hace un par de meses estoy notando algo que realmente me fascina, y es que escribiendo sobre papel obtengo una mayor productividad que haciéndolo sobre el teclado.

Suena raro. Lo sé. No obstante, me funciona, ya veremos con el tiempo qué resultado me sigue dando y si seré capaz de mantenerlo. He comprobado que cuando escribo sobre papel:

  • Tardo mucho menos tiempo en escribir cada entrada, que si lo hago directamente sobre el teclado. Cada día escribo una entrada de unas 500 palabras aproximadamente, lo que me lleva (más o menos) entre hora y hora y cuarto. Si lo hago sobre papel, tardo unos 25 minutos. Increíble pero cierto. Sí, claro que luego tengo que transcribir y formatear, pero aún así me compensa con creces.
  • Las ideas me fluyen mucho mejor, probablemente porque escribir sobre papel es lógicamente más lento, lo que deja más tiempo a mi mente para ir hilando el desarrollo del post.
  • Paso menos tiempo (prácticamente 0) formateando, dedicándome 100% a escribir.
  • Me concentro más; si escribo directamente sobre el ordenador, mi mente juguetona me lleva a formatear el texto, y se dispersa con facilidad en otros menesteres (correo, agenda, Internet, ...).

En definitiva, un proceso muy curioso, en el sentido de tratarse de una 'tecnología' más bien artesanal, pero que por el contrario me conlleva una mayor productividad.

Por cierto, este post tiene 482 palabras, y me ha llevado hacerlo exactamente 24 minutos, más 10 copiarlo, más 5 formatearlo; ¡y ya está!.

Hasta mañana.


4 comentarios:

Antonio Álvarez Eguiarte dijo...

Miguel Ángel, tienes mucha destreza y habilidad con el punto a favor de que tratas en tu blog una temática ámpliamente controlada y debido a ésto te salen las ideas por el bolígrafo.

Felicidades.

Saludos.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Es curioso Antonio, mi mente se enfoca más en el escribir. Con sólo un papel y un bolígrafo, mi mente no piensa en hipervínculos, enlaces, navegar por la red, formatos del texto, ..., sólo en escribir y en dejar fluir las ideas...

Paloma Reino dijo...

Creo que vas a tener razón. Voy a hacer una prueba sistemática.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias Paloma, cuéntanos qué tal te ha ido.