domingo, 13 de noviembre de 2016

¿Estás realmente comprometido con tu empresa?

El compromiso es algo más bien etéreo, un intangible difícil de definir y aún más complicado de enseñar o aprender. Sin embargo, cualquiera de nosotros podríamos identificar aquellas actitudes y comportamientos de personas sobresalientes a las que clasificaríamos sin el menor asomo de duda, como 'comprometidas'.




De todas las definiciones que he podido encontrar, me identifico especialmente con la que nos proporciona Aon Hewitt en su estudio sobre 'Tendencias Globales del compromiso de los empleados 2016', en la que '... el compromiso en los empleados se define como “el nivel de inversión psicológica del empleado en su organización.'

Ahora bien, ¿podemos simplificar esta cuestión compleja por intangible, preguntándonos si uno puede comprometerse con su empresa, con sus amigos, con su familia, con...?. Yo creo que NO. Más bien, uno se compromete consigo mismo, lo cual significa que se es coherente con sus principios y valores, y actúa en consecuencia conforme a sus creencias. Hacemos lo correcto, y cuando actuamos de forma equilibrada y sensata, las fuerzas presentes en el ecosistema en el que nos movemos e interactuamos, generan fluidez y movimiento natural. Hago lo correcto porque creo que debo hacerlo, no porque piense que los demás me van a apreciar más o porque me recompensarán o adularán; estas cuestiones son temporales y basadas en una relación resultado-premio, lo cual no debería convertirse en un modo de vida, al menos si deseamos que ésta alcance una mayor profundidad.

Porque este compromiso conmigo mismo genera de forma natural una buena sintonía a mi alrededor. Hacer lo correcto, sin esperar nada a cambio, nos posiciona sutilmente como gente creíble y confiable. Y gente con estas cualidades tiene un valor incalculable como personas y profesionales, convirtiéndose en objeto de deseo por su excepcionalidad.

Por supuesto, hacer lo correcto en todo momento no es una cuestión fácil, y tampoco se trata de ser perfecto. De hecho, siempre surgirán circunstancias en nuestra 'realidad', que nos hagan ver las dificultades de llevarlo a cabo. Sin embargo, se trata de reconocer en nuestra imperfección, que debemos siempre hacer nuestro máximo esfuerzo consciente para mantener vivo nuestro compromiso para con nosotros mismos, sabiendo que ello no nos traerá con el tiempo más que buenos resultados, y no temporales, sino sostenibles.

Te aseguro que el compromiso del que te hablo, no se alcanza con factores externos. Uno no está más o menos comprometido por variables cambiantes como el salario o los incentivos económicos, por el reconocimiento externo ante resultados puntuales (aunque sean excepcionales). Todo esto es temporal y escasamente motivador, al menos para lograr un compromiso real, sincero y duradero. El que mida su compromiso únicamente por circunstancias externas, es muy probable que se convierta en un 'mercenario' que cambiará de empresa asiduamente, en la medida en la que se mejoren dichas variables, mudando su compromiso en función del tamaño de la recompensa ofrecida.

Por tanto, el compromiso (al menos el que considero verdadero y genuino) no viene condicionado por lo que los demás puedan ofrecer o hacer por nosotros. Mi empresa puede tenerme muy contento en cuanto a las condiciones que me ofrece, pero eso no hará que mi compromiso sea mayor o menor; simplemente estaré 'satisfecho' durante un tiempo, mientras el premio ofrecido vaya en consonancia con mis deseos fluctuantes según pase el tiempo.

Conozco a personas realmente comprometidas con su empresa, aunque aún no he conseguido encontrar un patrón común en ellos, al menos en lo que se refiere a esas variables externas. Pueden cobrar más o menos, tener una mayor o menor intensidad en el reconocimiento hacia ellos, pero noto claramente que esas personas van a dar lo mejor de sí mismas en cualquier circunstancia, por negativa que pueda ser. ¿Significa que tienen un compromiso con la empresa a prueba de bombas, y que harán lo que sea por su compañía?. Considero que no. Simplemente se trata de personas que darán lo máximo de sí mismas en cualquier circunstancia y momento. Y esto supone una de las mejores inversiones que podemos hacer en nosotros mismos.

Hasta pronto.

Imagen CC: 'FreeImages.com/SHHO'