domingo, 22 de diciembre de 2013

Las consecuencias de lo que dejamos escrito

La Red 2.0 nos abre un panorama de grandes posibilidades y potenciales riesgos para nuestra marca personal. A pesar de los distintos formatos (audio, vídeo, texto, ...) que podemos usar para ayudarnos a transmitir nuestra identidad profesional y posicionarnos en nuestra área de interés, la palabra escrita es aún la más extendida en Internet para comunicarse. Y a menudo (de hecho es una constante) compruebo cómo una gran mayoría de personas no se dan cuenta de que lo escrito forma parte de su huella digital duradera, que le juzga ferozmente sin posibilidad de réplica alguna.

Escribir trae consecuencias
Fuente CC: Damián

Para generar el 99% de las entradas de este blog he usado la palabra escrita como principal vehículo de comunicación entre los lectores y mi marca. Es a la que me he habituado desde el principio, y la constancia diaria ha hecho que escribir un post no me suponga apenas ningún problema. Las palabras salen casi 'automáticamente' desde las ideas que desarrollo constantemente. Por la facilidad adquirida, y especialmente por el bajo coste de producción que conlleva el formato escrito, lo he antepuesto frente a otros que me hubieran hecho perder el foco. No obstante, he experimentado (y no he dejado aparcado) con entradas en las que replicaba el contenido en audio, e incluso he hecho varios hangouts en la sección de 'conversaciones 2.0'.

A día de hoy este blog tiene 447 entradas, algo impensable cuando decidí abrirlo hace más de 3 años. Y pienso sobre la cantidad de contenido tan variado que he generado durante tanto tiempo. Entradas en las que he escrito fundamentalmente sobre marca personal, empleo 2.0 y gestión de equipos comerciales. Y en esas temáticas me he posicionado conscientemente con un estilo claro, directo, sencillo y en el que he tratado de aplicar mucho sentido común sobre todas aquellas cosas que me llaman la atención (que no son pocas). Y todo ello sabiendo que genera sensaciones y percepciones variopintas en la comunidad de lectores, muchos de los cuales me dan feedback a través de sus comentarios siempre de agradecer.

Y al verlo desde esta perspectiva, me reafirmo cuando escribía sobre qué tiene que ver escribir con la marca personal. Pero también tiene sus consecuencias, puesto que se demuestra que nuestra exposición en la Red es total; escribir significa (o al menos debería) expresar nuestra propia opinión y posicionarnos sin mostrar ambigüedades. Escribiendo en nuestro blog mostramos nuestras cartas a los demás, y consentimos de esta manera que nos lean, interpreten, juzguen, y además puedan respondernos con su propia opinión.

Y es aquí donde realmente se construye el vínculo auténtico de nuestra marca personal con la comunidad. Es esa relación, ese nivel de apertura consciente, el que engrandece la marca y la hace, no ya únicamente visible, sino que la dota de una reputación creciente.

Si te ha gustado esta entrada, te agradezco que la puedas compartir en tus redes.

Hasta mañana.


1 comentario:

ASC dijo...

Hola Gustavo,
Es verdad nuestra huella 2.0 es muy marcada, ya que no es lo mismo expresar la opinión hablando (la gente se puede olvidar de lo que decimos) que escribiendo (siempre estará la prueba de lo dicho). Además es permanente, nos acompañará y trascenderá a nosotros mismos.
Por eso es muy importante estar muy tranquilo con lo que se hace, se escribe, se opina.
Debemos ser la misma persona on y off-line. Y creer firmemente en lo que publicamos o comentamos