martes, 29 de octubre de 2013

Potenciar nuestra privacidad en la Red

Desarrollar nuestra marca personal con fines profesionales implica demostrar transparencia acerca de lo que somos y lo que podemos entregar, pero no significa necesariamente el compartir al 100% nuestros datos personales. Separar ambas facetas no es fácil, pero sí posible.

Marca personal y privacidad es posible
Fuente CC: DaveBleasdale

Hablando recientemente con un reclutador amigo mío, me hizo ver la cantidad de datos personales que sobre mí existen en la Red y que, a pesar de que yo los he facilitado voluntariamente, no caí en su momento en la cuenta de que no sólo serían registrados, sino indexados por buscadores, lo cual significa que ya son de carácter 'público'. Y eso me preocupa sobremanera. Y no porque sean datos que puedan perjudicar mi marca personal, en absoluto. Sino simplemente porque considero que nadie tiene porqué tener acceso a ciertos datos míos sobre localización, o cualquier otro de carácter personal.

Porque siempre he tratado de diferenciar claramente mi perfil personal del profesional. El hacerlo conscientemente me facilita la labor de desarrollar mi marca personal sin ningún tipo de 'interferencia', y centrándome en 'lo profesional'. A pesar de que comparto ciertos datos en los medios sociales (blog, RRSS, ...) para no sólo resumir lo que soy y lo que puedo aportar, sino también facilitar un medio de contacto para todo aquel que busque una colaboración profesional, me limito únicamente a aquellos que considero estrictamente para uso profesional (mail, teléfono de contacto, experiencia profesional, ...). Sin embargo, parece ser que en determinados momentos no he sido lo suficientemente consciente y he dejado mi rastro personal en algunas webs en las que, de haberlo pensado un poco más, hubiera facilitado un nick y no mi nombre real.

Porque, partiendo de la base de que nuestra exposición en la Red es total, tenemos que manejar esta plena visibilidad con la suficiente cautela, siendo conscientes de que el registro electrónico de nuestros datos facilita enormemente su transmisión a Dios sabe dónde. Y es precisamente este desconocimiento sobre el destino final de nuestros datos el que debería motivarnos a ser precavidos con lo que dejamos registrado en Internet. Seguramente habrá ciertos datos que, ya desde el momento en que usamos Internet de forma casi 'natural' para multitud de gestiones, no nos quede más remedio que facilitar, pero estoy convencido que habrá otros muchos que podremos facilitar 'escondiendo' nuestra identidad real bajo un pseudónimo.

Si te ha gustado esta entrada, te agradezco que la puedas compartir en tus redes sociales.

Hasta mañana.


2 comentarios:

fgbermejo dijo...

Y sin embargo, a veces, estamos obligados por la propia ley, dependiendo de nuestra actividad... pongamos por caso la Le de proteccion de datos y la ley de cookies.

Te recomiendo un vistazo al blog de Nuria Garcia Castro y su guia legal del blog.

Un saludo y gracias por el post de hoy.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias José, los miraré!