miércoles, 24 de julio de 2013

Y tú, ¿trabajas en la nube?

No, no se trata de estar en la inopia, sino de un 'nuevo' modelo de trabajo en Red con el que podemos gestionar eficientemente nuestro proyecto de marca personal, al aumentar considerablemente la productividad asociada.


Trabajar en la nube
Fuente CC: Kevin Dooley

Desde que trabajo conscientemente para posicionar mi marca personal, estoy utilizando la nube para realizar prácticamente cualquiera de las acciones que llevo a cabo: generación de contenidos, planificación de ideas, gestión de agenda y correo, difusión en redes sociales, ... Cualquier contenido que sea capaz de producir, lo hago utilizando proveedores externos que mantienen sus aplicativos en sus propios servidores, a los que yo me puedo conectar mediante Internet. Y eso me da una enorme facilidad para registrar la información y usarla para proyectar mi propia marca. Y lo que es mejor, tengo la seguridad de que mi rastro digital está en buenas manos.

De hecho, pienso que realmente sería muy difícil estar presente en la Red y generar contenidos, sin tener algún servicio en la nube. Aunque únicamente contásemos con un blog, ya es necesario contar con un proveedor que nos proporcione un gestor de contenidos que acceda a los contenidos que hemos generado, y que están localizados en sus servidores.

Ahora bien, el hecho de que debamos confiar en esos proveedores (ellos son los principales interesados en dar un servicio de primera que no origine problemas), tampoco nos tiene que hacer olvidar que muchos de ellos son gratuitos, al menos en sus versiones básicas, por lo que debemos hacer lo posible para minimizar los riesgos del modelo basado en 'lo gratis', tomando las precauciones necesarias.

Se me ocurren las siguientes ventajas al trabajar en la nube:

  • El almacenamiento de la información es externo, por lo que a priori no deberíamos tener ningún problema con nuestros contenidos. Existen numerosos proveedores que nos dan mucho espacio, incluso podríamos usar varios de ellos simultáneamente. Por tanto, podría decirse que la capacidad de almacenamiento es casi 'ilimitada', por lo menos en lo que respecta a una generación de contenidos dentro de lo razonable.
  • Acceso a la información desde cualquier dispositivo, 24 horas y desde cualquier sitio. Únicamente es preciso disponer de una conexión a Internet (aunque algunos fabricantes disponen de versiones de sus aplicaciones que permiten hacer una salvaguarda en terminales locales).
  • Copia de seguridad externa. Son los proveedores en la nube los que se encargan de hacer los backups de nuestra información, para evitar posibles problemas.
  • Acceso a la última actualización de nuestros contenidos. Independientemente del sitio y momento, contamos con la seguridad de poder disponer de la última edición que hayamos hecho.
  • El proveedor se encarga del mantenimiento y evolución de sus aplicaciones, lo que nos asegura disponer de las últimas versiones, sin necesidad de instalarlas en local, o por lo menos en muy poco tiempo.

Para que te puedas hacer una idea, en la entrada '¿Cuánto dinero cuesta desarrollar una marca personal?' te muestro las distintas aplicaciones en la nube que actualmente utilizo.

Hasta mañana.


2 comentarios:

Paloma dijo...

Lo que cuentas es a priori cierto.Sin embargo, personal más expertas que yo en este asunto han aconsejado y precaudiones convenientes.
Es cierto que disponemos de acceso desde cualquier dispositivo las 24 horas del día, pero no todos los dispositivos son seguros. Entrar en el backoffice de nuestro blog desde un ciber, no es seguro, p.e.
Aunque los alojamientos hagan sus copias de seguridad es recomendable hacer nuestras propias copias, aunque sea en otra nube.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias Paloma. De acuerdo contigo en las matizaciones que haces. A pesar de los beneficios indudables de trabajar en la nube, sí es preciso establecer cuantas políticas de seguridad adicionales creamos necesarios.