martes, 2 de julio de 2013

¿Quién controla las ofertas de empleo publicadas en Internet?

Que el empleo está en la Red no es ya ninguna novedad, sino una realidad desde hace ya muchos años. Tanto entidades públicas como privadas han desarrollado sus estrategias 2.0 (aunque algunas siguen en el 1.0) para ofrecer ofertas de trabajo a los candidatos en búsqueda activa. Ahora bien, no existen datos fiables que muestren una realidad cercana sobre el número de ofertas reales que están publicadas en Internet.

Transparencia en ofertas de empleo
Fuente CC: Pimkie

Se me levantó la voz de alarma al publicar la entrada 'en los portales de empleo no hay tanto trabajo como parece', donde realizaba un pequeño análisis de las ofertas publicadas en el portal líder (Infojobs), cuestionándome la veracidad del dato obtenido. Porque los portales de empleo, ya desde sus orígenes, han ido poniendo el foco en las estadísticas que más les han interesado en cada momento (páginas vistas, visitantes únicos, tiempo medio de permanencia en el site, número de ofertas de empleo, número de vacantes, candidatos registrados en la base de datos, ...), dando intensidad a aquellos más relevantes, aún a costa de 'perder de vista' otros que no les resultarían tan interesantes en un momento dado, y atendiendo a otros criterios (relevancia del site, tráfico para justificar inversiones publicitarias, ...).

Existen organismos, tales como la OJD, que miden objetivamente el tráfico que recogen de distintos sites. Ahora bien, no he encontrado ni una sola fuente en Internet que recoja de forma centralizada datos sobre las ofertas publicadas en Internet. Cada portal genera sus propios informes, por lo que no existe nadie que pueda certificar la validez de esa información. Cada uno de ellos hace la guerra por su cuenta, aunque lógicamente unos tienen mucho más peso que otros, por lo que han llegado a convertirse en un termómetro que recoge la 'temperatura' del mercado laboral.

Con la que está cayendo, el empleo se ha convertido en un asunto muy delicado que nos interesa a todos, tanto a ciudadanos, empresas como al propio Gobierno. Es por ello que deberían existir políticas más transparentes que ayuden a regular la oferta de empleo existente, dotándola de una mayor transparencia, la cual es ahora mismo casi inexistente en cuanto a estadísticas globales. ¿Quién no estaría interesado en saber cuántas ofertas hay publicadas ahora mismo?, ¿cuántas ofertas de esas están realmente vigentes?, ¿qué número estimado de ofertas son únicas, y no están repetidas?, ...

Alguien puede pensar que esta información de valor no interesa hacerla pública (si es que alguien la conoce, que lo dudo), precisamente por la precaria situación en la generación de empleo; ahora bien, en plena bonanza económica de hace no demasiados años, y en los que las tasas de desempleo eran notablemente inferiores, esa información tampoco existía. Y digo yo, ¿no sería el mismo Estado el que debería realizar un esfuerzo para regular ese mercado y ofrecer una información clara y transparente?.

Siento no poder dar respuestas hoy, más bien hago preguntas.

Hasta mañana.


8 comentarios:

Gorka Goikoetxea dijo...

¿Para qué recoger datos “fiables” de una cantidad que no reflejará la realidad?
Nunca será posible contar las ofertas, puesto que los propios portales de empleo no querrán facilitarla o darán una cifra interesada.
Alguien (no localizo la fuente) se molestó antes del 2008 en sumar las ofertas de portales de empleo y superaban al número de parados.
Hay procesos de selección que ya están adjudicados de antemano y son un “paripé” de cara al exterior y a sus empleados. Otras búsquedas, son sondeos de mercado para saber disponibilidad y así determinar salario.
Hay ofertas que no tienen un puesto real detrás en ese momento, aunque lo tendrán.
Es fácil comprobar que la misma oferta se repite, cual bucle, periódicamente.
Algunas empresas de empleo de cubren buscando perfiles difíciles que saben que serán demandados. Y no me refiero exclusivamente a perfiles técnicos. Si prevés que te van a pedir “30 cortadores virtuosos de jamón con inglés fluido” para la feria de abril, tal vez sea buena idea ir reclutándolos.

En mi opinión, gran parte de la oferta de empleo sigue anclada en el 1.0. Los portales de empleo, son la versión digital del anuncio de prensa de toda la vida. Ambos son unidireccionales. El candidato se encomienda a un proceso en el que apenas interviene, más allá de entregar su CV y carta de presentación.
Por otro lado me atrevo a decir que la mayoría de ofertas de trabajo no salen a la luz.
¿Para qué gastar un dinero pudiendo buscar gratuitamente en Linkedin?

Rodrigo Louvre dijo...

Hola Miguel Ángel. Me alegra que vuelvas a reincidir sobre este fenómeno, cuya temática comparto y sobre el que yo mismo he llamado también la atención. Creo que hay “alguien” realizando un estudio pormenorizado sobre esta burbuja. Cualquier ajeno o primerizo que acceda a la red puede verse sorprendido por una aparente oferta laboral que realmente “en enorme” proporción sencillamente no existe, resultando más una publicitación de producto con stock inexistente o producto caducado. Este fenómeno , en otros ámbitos daría pié a la toma de medidas por parte de la Administración pero necesito pensar que mientras no afecte a la arcas de la Agencia tributaria o no vean la posibilidad de que pueda afectar ,conviene más mirar para otro lado. En cualquiera de los casos ¿de quien es la responsabilidad?, de quien crea la oferta, de quien no la retira, de quien la mantiene, de quien la re-publica, de los intermediarios?. A quien beneficia? .En qué , a quien y como perjudica? –Si hubiera un solo canal exclusivo de respuesta a una oferta determinada que volcara directamente en la empresa que posee la vacante esta estaría obligada a devolver las candidaturas una vez cubierta la plaza y a retirar la oferta que ya no existe, evitando los redireccionamientos de otras paginas hacia ella. Salvando las distancias seria algo así como volver al viejo principio de “prohibido fijar carteles, responsable la empresa anunciadora”, no por estética si no por respeto.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Gorka, gracias por tu comentario, la verdad es que dices muchas cosas interesantes y muy variadas.

Cuando existe una empresa de prestigio que genera información 'certificada' (al estilo de OJD para el tráfico tanto on-line como off-line), las empresas comprenden que es necesario abrirles sus 'entrañas' para que puedan recoger los datos necesarios. El no hacerlo les genera una imagen sospechosa en el mercado.

Sin embargo, esto lamentablemente no sucede con las ofertas de empleo, por lo que portales de empleo y similares, seguirán ofreciéndonos sus datos, los cuales no pueden ser 'auditados' ni verificados por organismos objetivos.

Por otra parte, comparto lo que dices con respecto a los portales 1.0. Aunque están haciendo (tímidos) movimientos hacia el 2.0, son muy escasos todavía, primando más la unidireccionalidad que la relación entre candidato y reclutador, más allá de la mera inscripción en una oferta de empleo (es decir, siguen siendo portales de clasificados).

Por último, y con respecto a lo que dices de publicar gratuitamente en LinkedIn, aunque puede hacerse, te aseguro que el resultado no es el mismo para las empresas que contratan. Además, esto se lo podrían permitir en todo caso las empresas con poco volumen de contratación, pero nunca las que contratan muchos candidatos a lo largo del año (estas empresas tienen que recurrir a soluciones de pago en LinkedIn).

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Rodrigo, gracias por tu comentario de valor. Creo que existe una responsabilidad compartida:

* Las empresas (no quiero generalizar, cada una sabe cuál es su situación) son conscientes de las ofertas que publican, si realmente existe una vacante o no. Es decir, saben lo que hay detrás de esa oferta.

* Los portales permiten la publicación de las ofertas. Por experiencia, te aseguro que en Infojobs, las ofertas que no cumplían la normativa vigente, eran eliminadas. Ahora bien, el sentido común me dice que no se realiza ningún estudio riguroso para controlar realmente las ofertas válidas que están publicadas en cada momento.

* Las autoridades competentes en materia de empleo a menudo hacen la guerra también por su cuenta, sin establecer vínculos serios con las empresas privadas (p.e. portales de empleo) para unificar estrategias y políticas que garanticen una mayor sincronización de los esfuerzos.

Por cierto, ¿tienes alguna idea más concreta de quién está realizando el estudio pormenorizado que comentas?. Gracias.

Rodrigo Louvre dijo...

Hola Miguel Angel: Efectivamente estoy contigo en cuanto dices, es asi e incluso muchos más aspectos. Personalmente creo que infojobs es de "lo más serio,riguroso y creible en el sector". Respecto a tu pregunta : si, almenos de una iniciativa. La hipótesis a demostrar es :-Existe una burbuja de empleo en la red"- y los extremos más o menos te los describí en mi comentario nicial a la entrada.Un saludo y..¡¡buen día!!

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias Rodrigo, no dudes en compartir con nosotros, cuánta información creas conveniente.

Paloma Reino dijo...

Desde mi experiencia en la problemática de los desempleados, esta burbuja es una estafa. Hace perder el tiempo contestando a ofertas falsas y afecta animicamente el constante rechazo.
El desempleado es un ser humano en situación vulnerable.
Crear esa falsa sensación de que sí hay empleo puede dejar al desempleado atascado sin contemplar otras vías alternetivas de generar ingresos.
También está la presión de los allegados y familiares que empiezan a acusar al desempleado de que no realiza los esfurezos necesarios para encontrar empleo.
En definitiva, esta burbuja es una estafa y una crueldad.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias Paloma por tu comentario. El desempleo es habitualmente una situación que supone pasar un mal trago, especialmente a los colectivos más desfavorecidos (personas con una edad 'elevada', discapacitados, escasa cualificación, ...). Si a ello le sumamos la 'ilusión' que depositan a inscribirse en ofertas que no tienen nada detrás, la cosa puede realmente complicarse.

De ahí la necesidad que comento de un organismo competente que audite la situación de las ofertas on-line en España. Ello serviría para dar una mayor 'higiene' al sector.