domingo, 12 de mayo de 2013

Nos resistimos a pasar a la acción

Trabajar conscientemente esto de la marca personal, con el objetivo de generar oportunidades profesionales en el largo plazo, reconozco que puede parecer un rollo. Y lo digo porque a la mayoría de las personas, con sólo pensar en ponerse a reflexionar sobre las capacidades propias, y empezar a llevar a cabo acciones para crear y difundir su marca, les puede dar mucha pereza.

Lo veo constantemente en los talleres que imparto sobre marca personal y las distintas herramientas 2.0 mediante las cuales podemos apoyarnos para proyectar nuestras capacidades. En ellos me encuentro con personas que vienen con mucha ilusión por realizar cambios en sus trabajos, y aprender técnicas que les ayuden a venderse a sí mismos, o incluso sus productos y servicios.

Generalmente vienen con una idea equivocada con lo que es esto de la marca personal, o incluso no tienen ninguna noción. Vienen a menudo por el reclamo de las herramientas, por la tecnología en sí, pensando que les ayudará a solucionar sus problemas de golpe y porrazo. Nada más alejado de la realidad, el proyecto de marca personal empieza por uno mismo, por identificar qué queremos, y a dónde vamos (por decirlo resumidamente).

A pesar de ello, durante la sesión, consigo clarificar los mitos existentes, levantando reflexiones sobre lo que es realmente la marca, y especialmente para qué sirve. Y en todo ello pongo a la tecnología como un medio, no como un fin en sí misma.

La gente sale con ilusión renovada, y con intención de ponerse a hacer cosas. Sin embargo, muy pocos son los que empiezan a realizar acciones realmente válidas. Llego a la conclusión de que les resulta un proyecto difícil, y que necesitan un apoyo o una continuidad mucho más allá de un simple taller. Si lo que hubieran aprendido en aquel, fuera el uso de una simple herramienta, estoy convencido de que el resultado hubiera sido diferente. Volver a la oficina y ponerse a manejar dicha herramienta, puede ser fácil, porque nuestra mente puede considerarla como una tarea 'cómoda' de llevar a cabo.

No obstante, ya he dicho que la marca personal no es tecnología, sino el cómo demostramos nuestras capacidades para diferenciarnos, y qué percepción genera en los demás. Y para ello, el punto de partida es el de hacer un autoanálisis que nos permita identificar nuestras capacidades y habilidades reales. Este es el punto de partida imprescindible para que posteriormente llevemos a cabo las acciones necesarias para posicionar nuestra identidad profesional.

Y es aquí donde surge el problema, porque el preparar este plan de marca personal, ya no es tan sencillo y, sobre todo, ya no resulta una tarea tan 'cómoda'. Porque nos obliga a hacer un parón en el camino, a pensar tranquilamente y tratar de vislumbrar hacia dónde tenemos que dirigir nuestros pasos.

Ahora bien, si queremos destacar y convertirnos en la opción elegida (por ejemplo en un proceso de selección), tenemos que empezar. No mañana sino ahora. Y la mejor manera para vencer las resistencias que nos impone nuestra mente y que nos impiden dar los primeros pasos, lo mejor es no imponerse grandes objetivos que exijan enormes esfuerzos y sacrificios, y cuyo resultado previsto se quede muy lejos en el tiempo. Por ello, mi mejor sugerencia: establecer pequeños objetivos que nos permitan alcanzar resultados en el corto plazo, lo que nos motivará para escalar a objetivos algo más ambiciosos, poco a poco, que nos haga continuar en el proyecto y no desistir.

Hasta mañana.


4 comentarios:

Paloma dijo...

Yo también observo lo que tú dices. Se trata de no poner parches o añadidos, sino de hacer inventario de lo que somos y queremos ser y cómo y alinear medios en esa dirección. Esto supone un esfuerzo que no está dispuesto a hacer uno en cualquier momento.
Muchas veces pienso en un programa en que se lleve de la mano en cada paso a desempleados. Pero "¿se dejarían?" Algunos sí y otros no, lógicamente.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias Paloma por tu comentario. Los programas que mencionas ya existen. Por ponerte un ejemplo, los procesos de outlplacemente van en esa línea.

Sin embargo, se trata de programas no de marca personal, sino de orientación laboral encaminada a obtener un trabajo lo antes posible.

Y el problema es que mezclar urgencia con inversión en marca personal para obtener resultados a corto plazo, es una mala combinación...

Emma Rodríguez dijo...

Hola Miguel Ángel,

Estoy muy de acuerdo contigo. Es cierto que cuesta mucho ponerte a trabajar tu marca personal, porque exige un esfuerzo de autoconocimiento y autocrítica enorme. Sin embargo, lo más sencillo es no fijarse objetivos inalcanzables e imposibles, porque sino, sí que se abandona. Pero como vivimos en la cultura de la inmediatez... queremos que todo sea para ya y ver los resultados de forma inmediata...

De vez en cuando viene bien leer un artículo como el tuyo, para que te refresquen las ideas y te den un tirón de orejas.

Gracias.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias Emma, bueno, tanto como dar un tirón de orejas... 8:)

Si hay alguien que haya tenido resultados importantes al poco de empezar en esto, que nos lo diga, por favor!