domingo, 28 de abril de 2013

¿Es mejor la cantidad o la calidad en seguidores?

Si es más importante la cantidad o la calidad de nuestros seguidores, es un debate recurrente en el que hay respuestas para todos los gustos. Para mí no existe tal disyuntiva, puesto que considero que nuestra marca personal debería contar con un elevado número de seguidores, en el que por supuesto la calidad no falte.



La respuesta más habitual que veo es que la calidad es mucho más importante, puesto que genera el mayor compromiso y vinculación, lo que consolida aún más la marca personal.

Antes de nada, trataría de definir lo que significa tener un seguidor de calidad:

  • Es 'fiel', entendiendo por tal el existir una recurrencia. No es un visitante, es un lector asiduo de nuestros contenidos.
  • Interacciona con nosotros, participando y comentando el contenido que podamos crear.
  • Difunde nuestros mensajes, al considerarlos de valor.
  • Sus intereses se corresponden con nuestras temáticas.

En mi caso, también coincido que la calidad es mucho más importante, por diversas razones (aunque como veréis más abajo, tengo ciertas dudas):

  • Mejor 10 seguidores fieles e influyenetes que puedan viralizar nuestros mensajes y apoyar el crecimiento de nuestra marca personal, que 1.000 seguidores al más puro estilo 'yo te sigo para que tú me sigas'.
  • Los seguidores de calidad se convierten en embajadores de nuestra marca personal, al compartir con sus respectivas comunidades el contenido que nosotros somos capaces de generar.
  • Nuestro contenido encuentra un público con intereses y gustos afines, lo que genera una relación y un vínculo que se va estrechando con el tiempo.
  • Un seguidor de calidad y fiel vuelve recurrentemente.

Sin embargo, y a pesar de que lo tengo muy claro, hace poco vi un tweet de Alfonso Alcántara, en el que decía algo así como 'los que prefieren la calidad a la cantidad, son como los millonarios que dicen que el dinero no da la felicidad'.

Esto me genera algunas reflexiones, en el sentido de si en determinadas ocasiones no será provechoso el disponer de un elevado número de seguidores, aunque no sean excesivamente fieles.

Mirad arriba los seguidores que tiene Risto Mejide: más de 1.300.000... Probablemente muchos de ellos son de 'gatillo fácil' y pinchan en 'seguir' simplemente por inercia (siempre he considerado que el tener muchos seguidores genera de por sí muchos más; es como lo del 'dinero llama a dinero'), o simplemente por morbo.

No obstante, es indudable que este millón y pico se seguidores tiene un efecto 'caché' importante, que puede convertirse en un indicador clave que ayude a:

  • Empresas que estén dispuestas a invertir dinero en esa marca personal para convertirles en 'embajadores de marca' o simplemente prescriptores de determinados productos afines a sus temáticas. Las audiencias masivas siempre han sido un requisito fundamental para invertir en publicidad.
  • Las audiencias elevadas se suelen corresponder con personajes influyentescapaces de condicionar pensamientos, comportamiento y decisiones en sus seguidores.
  • Un elevado número de seguidores consigue un notable efecto viralizador de mensajes, y no sólo al primer nivel de contactos, sino a los sucesivos niveles. Todo ello permite un alcance de llegada de la marca personal, impensable hasta hace muy pocos años.

En definitiva, y aunque pueda parecer una posición demasiado 'salomónica', la calidad es fundamental, aunque la cantidad puede elevar hasta niveles insospechados la proyección de nuestros mensajes.

Porque, ¿alguno de nosotros no querría 1.300.000 seguidores? 8:)

Hasta mañana.


6 comentarios:

Ismael Mora Alonso dijo...

A mi me surge otra pregunta. De que sirve tener una legión de seguidores "de gatillo fácil"? Es muy probable que hagan lo que muy bien comentas "te sigo y me sigues" por el simple echo de seguir sumando seguidores, a los cuales ni vuelve a mirar. Solo quiere la cifra. Ahora, yo como marca, me interesa también llegar a ese público/mercado que no va a hacer caso de mis comentarios o posible publicidad? De que me sirve promocionarme entre millones que no miran o escuchan? merece la pena el esfuerzo y el gasto? Como muy bien apuntaste en una de tus anteriores entrada, crear una marca personal de calidad es una carrera de fondo.El número puede ser interesante, pero la calidad es fundamental.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Buenos días Ismael, gracias por tu comentario. Sí, la calidad es fundamental, entiendo que esto ampliamente aceptado. Cuando hablo de que la cantidad también es importante, lo hago en la vertiente de posibles anunciantes que buscan llegar al máximo target posible, para lo cual pueden usar como un indicador clave, el número de seguidores de una marca concreta.

Antonio Álvarez Eguiarte dijo...

Sí, lo único que 'esos mensajes proyectados por la cantidad' pueden ser de 'niveles insospechados...', pero "predicados en el desierto" sin generar compromisos o/y vinculación.

Pienso que la cantidad, no aporta nada más que lo que se ve, un número.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Sí Antonio, como en el caso de Ismael coincido contigo. Pero no nos olvidemos de la importancia que se le da a la cantidad. Una elevada audiencia puede marcar una diferencia de cara a posibles inversiones en publicidad...

De cara al exterior, ¿es lo mismo un blog con 10.000 seguidores que con 20? 8:)

Myriam Sánchez Nocea dijo...

Siempre dependerá de lo que busques: siguiendo tu ejemplo, para generar ingresos desde tu web, la cantidad es lo primero. Pero si quieres "vender" una marca como profesional, te puede interesar al principio una determinada cantidad de seguidores, pero luego debes optar por la calidad.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias Myriam. En todos los debates en diferentes canales de este artículo, siempre se dice que la calidad es lo primero. Yo también lo pienso a menudo.

Ahora bien, cada día me inclino más a pensar que es mejor una estrategia en la que se pueda balancear correctamente cantidad y calidad, especialmente si pensamos que la calidad puede ser un porcentaje que se mantiene más o menos fijo con respecto a la cantidad.