martes, 5 de febrero de 2013

Hay crisis, ¿y qué?


Ya estoy un poco cansado de leer artículos que tratan de adivinar cuándo saldremos de la crisis, como si a mí ese fuese un dato que me pudiese ayudar en algo. Y digo yo, ¿y a mí qué?. No quiero decir con esto que me dé igual, sino que yo no puedo hacer nada a favor o en contra de la crisis. Haga lo que haga, la crisis macroeconómica seguirá estando ahí, por lo que mis esfuerzos deben estar centrados en las cosas que yo y sólo yo puedo controlar.

Fuente: sahuayo
Porque el que alguien me diga que saldremos de la crisis en el primer semestre de 2.014 (o cuando sea), no me va a solucionar nada, ni siquiera me anestesiará lo suficiente como para seguir pensando en lo que yo realmente puedo hacer, en lo que puedo cambiar gracias a mis actos.

Es obvio que no puedo hacer nada (excepto quejarme) contra la corrupción, la crisis económica y política, el desempleo, las subidas de impuestos, ... Sin embargo, hay otras muchas cosas que están al alcance de mi mano, y sobre las que puedo establecer objetivos personales, llevando a cabo las acciones necesarias; puedo actuar sobre ellas directamente, obteniendo un resultado medible y tangible. De mí depende también controlar el tiempo que dedico, mi constancia y esfuerzo.

Porque a pesar de que no puedo hacer nada contra la crisis, sí puedo trabajar en mi marca personal, ya que depende exclusivamente de mí. No hay nada que me lo impida, ni siquiera es necesaria una gran inversión; eso sí, lleva mucho tiempo, pero éste también depende de mí.

Por tanto, sí que podemos hacer muchas cosas, especialmente invertir en nuestro futuro, que es nuestro bien más preciado. Para eso, ¿qué podemos hacer?:

  • Formarnos.
  • Compartir conocimientos.
  • Fortalecer nuestra red de contactos.
  • Hacer crecer nuestra comunidad digital, relacionarnos con ella.
  • Conocer personas afines a nuestros intereses.
  • Participar en debates sobre nuestras temáticas profesionales.
  • Generar contenidos (p,e. un blog).
  • Aprender a usar las herramientas digitales. No es necesario ser un 'nativo digital', pero por lo menos sí hacer lo posible.

En definitiva, mientras vamos 'saliendo de la crisis', seguiré trabajando día a día apostando por la marca personal e ir generando nuevas oportunidades profesionales.

Hasta mañana.


4 comentarios:

Encar dijo...

Está claro que no podemos estar pendientes del momento en que todo esto empiece a resurgir sin hacer nada mientras tanto. Pero ése será un momento importante porque abrirá las puertas laborales a mucha gente, y es normal que a muchos les interese cuándo llegará, y tengan sus esperanzas puestas en él (esperanzas de salir del agujero en el que está su vida ahora... hay mucha gente sufriendo, todos lo sabemos). Desde luego, no podemos estar con los brazos cruzados esperándolo, pero está claro que esta situación crítica e inestable no es la más óptima para nada ni nadie. Por eso creo que vivir con esperanza en el horizonte (una fecha, un trimestre,..) es mucho más favorable para el día a día en el que, sí, puedes trabajar tu marca personal, formarte, escribir un blog.. , pero está claro que todo eso lo haces “para algo” (mejorar laboralmente, personalmente, encontrar trabajo,..), y ese algo está ahora muy negro para muchos; y por el contrario, ver la posibilidad de que el país se vaya al garete de un momento a otro no es muy motivante para nadie, para levantarse cada mañana, para trabajar en tu futuro, .. a no ser que en tus planes entre emigrar. Creo que todos contribuimos a salir de la crisis trabajando en uno mismo, como bien sugieres, y también manteniendo la esperanza y con planes posibles de futuro, para lo cuál es importante tener datos.. Bueno, esta es mi opinión, Miguel Ángel, que tal vez, en el fondo, no difiera tanto de la tuya. En cualquier caso, te felicito por el post, invita a reflexionar, es interesante y motivador, como siempre. Saludos, y perdona por el rollo.. ;)

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Encar, gracias como siempre por tus comentarios. Y tranquila que no te enrollas, al contrario, tus reflexiones son siempre muy gratificantes.

Intentaba transmitir en la entrada que tenemos que mirar más 'hacia adentro' y menos 'hacia fuera', por que lo único que conseguimos con ello es 'maximizar' la negatividad, lo que a menudo origina nuestra inacción.

Es irritante (por decirlo de algún modo) leer el periódico o ver las 'noticias' en la tv (yo hace que no lo hago) y ver/oir únicamente noticias desagradables que nos bombardean con una negatividad extrema, haciéndonos pensar que nuestro futuro es muy negro.

Y precisamente creo que esto no es cierto, que el futuro está en nuestras manos, y que lo construimos con nuestras propias acciones.

Vuelve por aquí cuando quieras.

Ruth García dijo...

GRACIAS!
Hace tiempo que no logro leer nada con lo que me identifique en este sentido. Las cosas están mal y eso es una realidad pero..., no es cierto que es muy sencillo no mirarnos a nosotros y responsibilizar de todo al ente "crisis"? Quizá ha llegado el momento en que tenemos que cambiar y todo cambio da miedo pero..., cuidado!
¿Por qué siempre identificamos el cambio con algo negativo? ¿Por qué no nos preguntamos qué podemos hacer? No digo por solucionar la crisis, me refiero a nuestras carreras profesionales, a nuestros objetivos, a salirnos de la ruleta y cuestionarnos cómo de buenos somos en algo y cómo de buenos nos gustaría llegar a ser. Quizá ya no vale el estar en una empresa toda una vida..., quizá debemos pensar en que tenemos que superarnos día a día, que se trata de una carrera de fondo. Malo? Bueno? Como todo, desde mi punto de vista depende. Pero creo que estos momentos de crisis si algo tienen de bueno es que nos hace analizarnos y algunos, quizá, hasta saquen el lado positivo.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias por tu valioso comentario Ruth. Opino lo mismo, recibimos tantos inputs negativos del exterior que nos sentimos absolutamente desbordados, puesto que 'vencen' a nuestros 'pocos' pensamientos, que se ven 'apabullados' por tanta energía negativa. Lo que nos queda frente a esto es tratar de 'cortar' en la medida de lo posible nuestro contacto (es posible, te lo aseguro) con esa supuesta 'realidad' que nos quieren meter hasta aplastarnos, y tratar de ver qué cosas podemos hacer nosotros para salir de nuestra propia crisis interior.