domingo, 17 de febrero de 2013

¿Es ético que un reclutador busque en Internet sobre ti?

Bajo este mismo título publiqué mi última entrada en la sección de empleo de Bloguismo, fruto de los comentarios y correos que he recibido desde entonces, en los que se pone en tela de juicio la ética de estas prácticas por parte de los reclutadores, cuestionando aspectos tales como la privacidad de sus datos y las tendencias cada día más agresivas de este tipo de análisis.


Fuente: Andercismo
Mis impresiones (adicionales al artículo completo que puedes ver aquí) acerca de este asunto:

  • Por lo general se es consciente de que hay que separar lo privado de lo profesional. Sin embargo, esto es especialmente difícil en redes meramente sociales como Facebook, o incluso Twitter. En cambio, en LinkedIn es más fácil, puesto que la orientación es 100% profesional.
  • Los candidatos por lo general desconocen que los reclutadores pueden analizar sus perfiles en Internet. Piensan que 'lo que ocurra en la red social, ahí se queda'.
  • Existen excepciones que son muy conscientes de la importancia de tener una buena imagen en la red, y deciden hacer una 'limpieza' importante, siendo conscientes de que es posible eliminar información sensible en Internet.
  • Me preocupan especialmente las nuevas generaciones que usan las redes sociales., ¿qué huella van a dejar?. Ellos lo hacen desde niños, nosotros lo llevamos haciendo desde hace unos pocos años. ¿Qué conclusiones podrá sacarse en un futuro de ellos?.
  • Por lo general, se suele separar el mundo 'real' del 'virtual', considerando que ambos son independientes. Creo firmemente que ambos tiene un nexo de unión fundamental, y que no sólo se complementan, sino que uno es una extensión del otro. Ambos se rigen por unas normas sociales que marcan unos 'protocolos' a seguir, aunque existen numerosas personas que no lo creen así, al considerar que lo virtual es 'irreal', y que uno puede ser completamente anárquico sin pensar en las posibles consecuencias. Tenemos que recordar que las redes sociales son relativamente novedosas, por lo que el tiempo nos enseñará a manejarlas correctamente.
  • Algunos piensan que el análisis realizado del rastro que se puede dejar en Internet, no garantiza necesariamente un buen o mal desempeño futuro en caso de que dicho candidato sea finalmente contratado. Estoy de acuerdo, no hay una garantía al 100%; los reclutadores son humanos y pueden equivocarse como todo el mundo (un candidato puede estar en muchas redes sociales, tener blog, ..., lo que hace que en ocasiones su seguimiento pueda resultar laborioso). No obstante, sí maximiza las posibilidades de tomar la decisión más correcta sobre el candidato, complementándolo con el resto de acciones del proceso de selección (dinámica grupal, test psicotécnico, entrevista personal, ...).
  • Existe un cierto rechazo a estas prácticas por parte de los candidatos. Y no hablo lógicamente de los que mantienen una huella impecable, sino obviamente de aquellos que no son conscientes de su presencia en Internet, con lo que no cuidan su imagen.
  • Ante esto, un candidato no puede tener una posición 'neutra', tanto si decide estar (apostando por su marca) como si no en Internet. Según qué perfil se ande buscando, estar puede ser muy importante (y hacerlo correctamente) porque destaca una serie de valores; por otra parte, no estar, también puede posicionar negativamente al candidato en ocasiones.
  • En ocasiones se plantean dudas con respecto a si esto puede hacerse o no por parte de los departamentos de selección. En este caso se plantea nuevamente el desconocimiento de algunos candidatos que piensan que lo que expresen en su red social es privado, sin darse cuenta del cómo las están usando y sobre todo del 'a quién' deciden abrirla.

En definitiva, veo una tendencia cada vez mayor al uso de redes sociales (y blogs, y buscadores, ...) como fuentes de información para conocer mejor a los candidatos, por parte de los departamentos de recursos humanos, y por otra parte mucho temor por parte de los candidatos a tales prácticas, condicionadas por su desconocimiento y mal uso de las redes sociales, al considerar que un uso social de aquellas no debería tener ninguna relación con un posible proceso de selección.

Hasta mañana.


2 comentarios:

Juan José García-Heredero Vives dijo...

Buenas, el discutir sobre ética es siempre complejo, pero en este caso aun lo es más. Nuestra actividad en Internet deja huellas, y estas pueden ser personales y meramente sociales de como nos comunicamos y compartimos con nuestros amigos, y otras pueden ser de tipo profesional. A mi me gustaría que un reclutador buscara referencias puramente profresionales, pero sabemos que es dificil separar lo personal de lo profesional y cada vez más las empresas buscan ese mix de "talento y persona",ya que también la cultura de empresa tiene forma y como en un puzzle, la persona y la personalidad de uno, debe encajar, de lo contrario es posible llegar a incompatibilidades que hasta ahora solo se veian con el día a día. Ahora bien, para las generaciones de Tuenti, la impronta que dejan tras de si, les marcará profesionalmente o no? El futuro de como evoluciona el reclutamiento 2.0 nos dirá.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Juanjo, gracias por tu comentario. Sí, el separar nuestro perfil personal del profesional no es fácil, pero en absoluto imposible. Nos guste o no, un reclutador podrá sacar conclusiones sobre lo que vea de nosotros, por lo que lo mejor es ser consciente del rastro que vamos dejando, y reconocer la importancia que puede tener.

En cuanto a lo que dices de las nuevas generaciones, es una incógnita. Hacen las cosas de forma distinta, y eso lo saben los reclutadores, que a menudo se adaptan a ellos para reclutar talento futuro; sin embargo, lo hacen desde la 'inconsciencia', por no tener la suficiente experiencia.