miércoles, 8 de enero de 2014

Nuestros valores personales impregnan nuestra marca profesional

Reconozco que puede ser complicado separar en la Red 2.0 nuestro perfil personal del profesional, aunque no imposible; en cualquier caso, creo que es deseable, especialmente si lo que queremos es potenciar nuestra identidad profesional. Y es difícil es porque lo que somos como personas impregna cualquier cosa que hagamos, por mucho que pretendamos mantener una presencia exclusivamente profesional.


Ya sabemos que Internet no deja de ser un escaparate en el que los contenidos que dejamos pueden escapar de nuestro control en el momento mismo en el que decidimos publicarlos. El rastro dejado no es temporal, y por supuesto accesible a prácticamente cualquiera. Por eso, especialmente en el caso de los candidatos que están buscando empleo, adquiere una especial importancia el hecho de tratar de separar en la medida de lo posible ambos perfiles. Porque los reclutadores acceden a la Red para obtener la información necesaria sobre los candidatos que desean evaluar, obteniendo a veces mucha más información de la que podemos ser conscientes, sobre la cual interpretan y juzgan cómo somos como profesionales y, también, como personas.

Independientemente de que esas prácticas puedan considerarse éticas o no, cada día existen más reclutadores 2.0 que comprueban las ventajas que la Red les facilita. Pueden hacerlo, y lo hacen, nos guste o no, por lo que lo lógico sería tratar de adaptarse a esa realidad. Por tanto, me parece muy de sentido común el hacer un esfuerzo considerable para tratar de separar nuestra faceta personal de la profesional. Creo que no sólo es necesario, sino posible. No al 100%, por supuesto. Por mucho que queramos evitarlo, cualquier contenido que decidamos dejar en Internet nos delata. Alguien 'con ojo' podrá conocernos un poco más con cada opinión que hagamos, cada entrada que escribamos, cada debate en el que participemos, ...

Por tanto, al decir que es necesario separar ambos tipos de perfiles, no me refiero a dejar de ser personas, o tratar de ocultar cómo somos y crearnos una marca profesional absolutamente ficticia y alejada de lo que somos como personas. Más bien hablo de separar lo lúdico de lo profesional, nuestra vida personal de la laboral. Y eso sí es posible, ya que tenemos las suficientes herramientas como para delimitar ambos terrenos; eso sí, siempre y cuando ambas parcelas las llenemos con el contenido adecuado para cada caso.

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Hasta mañana.

Fuente imagen CC: Fotos


2 comentarios:

Montse dijo...

Muy adecuado y útil tu post. Gracias

Luis Oscar Salomón dijo...

Interesante articulo y muy realista. Pero te daré una solución... crea un perfil falso para los blogs que no quieras que formen parte de tu curriculum (si es que tienes varios blogs). Si esperabas algo mas sofisticado, pues no, pero es una solución jaja Saludos

PD:Ey, esto de comentar en una pagina a parte es tedioso, no me deja releer el articulo mientras escribo el comentario jaja