lunes, 2 de diciembre de 2013

La 'despersonalización' en LinkedIn

Según los datos que voy recopilando, la mayoría de los usuarios de LinkedIn que pretenden conectar conmigo, no personalizan el mensaje inicial y, lo que es peor, al preguntarles sus razones, muy pocos de ellos llegan a responder. Insisto a menudo en que las RRSS son buenos canales para posicionar nuestra marca personal, para lo cual el networking que podamos hacer facilita mucho la labor; pero ello no quita que debamos establecer ciertas normas de protocolo social que garanticen la generación de relaciones y minimicen el uso encaminado a contactar de cualquier manera con el mero 'objetivo' de tener cuantas más conexiones mejor.


La mayoría de usuarios en LinkedIn no personalizan el mensaje de conexión


Hace ya tiempo quería escribir la continuación de la anterior entrada 'me gustaría añadirte a mi red de contactos en LinkedIn', simplemente para actualizar los datos que mostraba en aquella, y comprobar si eran simplemente una excepción, o la regla.

Para recordar de qué hablaba en dicha entrada, recordar que desde hace algún tiempo vengo realizando un 'experimento' que consiste en anotar el número de peticiones de conexión que recibo en LinkedIn, e ir comprobando cuántos de ellos personalizan el mensaje inicial, o por otra se limitan a dejar el mensaje por defecto (algo así como 'me gustaría añadirte a mi red de contactos en LinkedIn) sin molestarse en añadir algunas líneas propias. De todos estos mensajes que vienen con el texto por defecto, y antes de aceptar, pregunto siempre al remitente cuáles son los motivos por los que quiere conectar, para así poder aprovechar mejor las sinergias posibles. Con todo ello, trato de filtrar en la medida de lo posible aquellos usuarios que realmente tienen un motivo, de aquellos que no tienen ningún tipo de objetivo más allá del sumar un contacto a su red.

Lamentablemente, los resultados siguen siendo muy parecidos que los de la anterior vez; de un total de 28 peticiones de contacto recibidos en los últimos días (he dejado margen suficiente para que me pudieran contestar), únicamente 2 se molestaron en personalizar el mensaje inicial, explicándome por qué querían conectar conmigo; eso significa que los 26 restantes lo hicieron con un mensaje sin ningún tipo de personalización. Pues bien, sigue siendo curioso que de todos estos últimos, a los que he enviado un mensaje de vuelta preguntando los motivos, únicamente 5 me han respondido, del resto no he vuelto a saber nada...

No soy especialmente exigente a la hora de aceptar un contacto. De hecho, no se lo quiero poner difícil a nadie. Si alguien me envía conexión con un mensaje personalizado, o incluso si me explica los motivos cuando se lo pregunto, acepto prácticamente al 100%. Las pocas personas a las que no he llegado aceptar era porque claramente eran spam. Ahora bien, sí me molesta especialmente que alguien no me llegue a responder, porque me confirma que realmente no existía ningún tipo de motivo. Ya he dicho en varias ocasiones que esto de las redes sociales trae grandes posibilidades, pero que por otra parte la enorme facilidad para contactar con otras personas, hace que muchas de éstas a los que llamo 'pistoleros de gatillo rápido' se dediquen a clickar en el botón de conexión, a diestro y siniestro. ¿Por qué?. Porque es fácil y gratis.

Llevo haciendo esto hace ya muchos meses; el gestionar de esta manera los contactos, me hace dedicar un tiempo precioso para preguntar los motivos a todos aquellos que no quieren dedican unos segundos a personalizar su petición de conexión; aunque según los resultados que obtengo, me hace llegar a la conclusión de que mi esfuerzo en este sentido no merece la pena. Por tanto, lo más juicioso que puedo hacer a partir de ahora, es no aceptar a nadie que se limite a dar al botón de 'conectar' sin realizar un mínimo esfuerzo para explicar sus motivos.

Si te ha gustado esta entrada, te agradezco que la puedas difundir en tus redes.

Hasta mañana.


6 comentarios:

Juan Toro dijo...

Hola Miguel Angel,buenas.
Yo tengo el siguiente mensaje personalizado, cuando se ha producido el contacto, tanto el que me lo pide, como al que se lo pido..

Hola , buenas tardes
Tal y como digo, encantado de conectar mediante Linkedin, tras tu solicitud.
Tal y como es la filosofía de esta red social, mis ánimos para que en un futuro no muy lejano, podamos culminar una relación profesional.
Si no has visto mi perfil, te recomiendo que lo visites.
Así mismo, te sugiero que "te des una vuelta" por mi blog. www.interesporlageomatica.com, sino lo has hecho. Espero que te guste.
No obstante, cualquier cosa en la que te pueda ayudar, no dudes en contactar conmigo.
Un saludo
Juan Toro.
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El mensaje, si hago una estadística rápida, no más del 20% me lo contesta.

Confieso que soy de gatillo facil a la hora de buscar contactos.. es muy facil y cómodo.
En un principio opté por hacerlo así por lograr una visibilidad a mi entorno comercial y que les llegara los diez o doce post que realizo en la red, como los comentarios en grupos de la profesión.

Un saludo..
Juan Toro.

Anónimo dijo...

Yo pienso que mandar una invitación linkedin es como dar una tarjeta de visita.
No hace falta que haya conexión alguna, simplemente coincidís y le das la tarjeta. Lo mismo en linkedin

Anónimo dijo...

Buenos días,

si no te metes en el perfil de esa persona en concreto, no te permite configurar el mensaje, sino que hace como una especie de "conexión rápida" y manda la invitación con el mensaje por defecto.

Por lo que si quieres configurar ese mensaje, tienes que haber visualizado el perfil de la persona con la que quieres contactar... Pero...¿y si no necesitas meterte?

Saludos,

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Juan, gracias como siempre por tu comentario, y por compartir con nosotr@s el texto de tu mensaje en LinkedIn.

Ya sabes que yo no soy muy amigo de solicitar contactos (o aceptarlos) sin ningún motivo. De hecho no sigo esta práctica.

Te preguntaría, con el texto que envías, ¿esperas una sinergia mutua, o simplemente un interés unilateral por tu parte?

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola 'Anónimo', me ha resultado muy interesante tu comentario sobre la similitud de la gestión de contactos en LinkedIn, con el intercambio tradicional de tarjetas de visita, me ha hecho pensar.

Lo primero que se me ha ocurrido es la gestión de tarjetas que hacía (cuando era mi único repositorio de contactos) hace años, y especialmente la utilidad que llegaron a tener para mí. La mayoría quedaban relegadas al olvido...

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola 'Anónimo'. El mensaje inicial de conexión puede personalizarse, aunque existe una limitación en cuanto al número de caracteres.

Obviamente con ese límite no podemos explayarnos mucho, pero con la suficiente práctica, podemos explicar qué nos lleva a contactar con alguien determinado.