viernes, 22 de febrero de 2013

El candidato se lo tiene que poner fácil al reclutador

Quizá esto suene un poco extraño, pero recordemos que la balanza de poder se ha inclinado hace tiempo hacia el reclutador, debido al elevado número de candidatos en búsqueda de empleo. Por tanto, nos guste o no, el candidato debe ponérselo fácil, con el objetivo único de tener las mayores posibilidades de entrar en el proceso de selección y optar a posibilidades de ser contratado finalmente.


Fuente CC: sintagma
Déjame que te dé algunas razones por las que hay que ponerse en la piel del reclutador, facilitándole su trabajo, y así tener posibilidades de éxito:

  • El candidato es el primer interesado en encontrar empleo. Puede acceder a relativamente pocas ofertas que se ajuste a su perfil; en cambio, la empresa puede acceder a cientos o incluso miles de candidatos válidos.
  • La realidad de hoy en día es muy clara: muchos candidatos buscando empleo, menor número de ofertas disponibles en el mercado laboral, candidatos muy preparados en situación de desempleo, ... Todo ello hace que el reclutador puede elegir entre muchos aspirantes.
  • Los reclutadores no disponen de todo el tiempo del mundo, ya que tienen otras vacantes que cubrir y seguramente más prioridades que atender. Por tanto, tratan de minimizar en la medida de lo posible el filtrado inicial de cv's y pasar a siguientes fases donde pueden tratar con los candidatos que encajan.
  • Al reclutador le pagan por contratar personas válidas para la posición vacante. Por tanto, está deseando encontrar cv's válidos.
  • Muchos candidatos compiten por la misma posición, y quizá la mayoría puedan ser muy válidos, pero ni siquiera consiguen entrar en el proceso, no por falta de cualificación, sino por no atraer la atención del reclutador.
  • El reclutador lee (mejor dicho escanea) un CV en unos segundos. Si no lo interesa o llama la atención, pasa al siguiente.

¿Y qué puede hacerse entonces para ponérselo fácil, y a la vez tener mayores posibilidades de ser elegido?:

  • El mayor tiempo que invierte un reclutador no es en las entrevistas, sino en el filtrado inicial, debido al altísimo número de candidatos que se inscriben a una oferta sin que su perfil encaje con la oferta. Parece increíble, pero así es. Por tanto, el perfil debe encajar con el puesto.
  • La facilidad que tienen los portales de empleo para poder inscribirse (a golpe de un click), hace que numerosos candidatos se inscriban 'por inscribirse', aunque su perfil no encaje para nada. Es preciso evitar la inscripción indiscriminada y sin sentido a ofertas de empleo, ya que el reclutador puede acordarse de quién lo hace y no considerar su participación en  procesos futuros.
  • Personalizar la inscripción, llamando su atención, y no usando nunca plantillas genéricas que en el fondo indican poco interés por la oferta. Aquí las sugerencias son numerosas: carta de presentación, crear un cv en texto adicional a los campos tabulados, ...
  • Tener una atención especial a la extensión del cv. En la primera fase lo importante es entrar, por lo que habrá que resumir los principales hitos en la menor extensión posible.
  • Ceñirse a lo que ponga la oferta. Por ejemplo, si la vacante es para Madrid, lo lógico es que el reclutador lo primero que haga es filtrar aquellos que sean de Madrid. Si alguien está dispuesto a cambiar su residencia a la provincia de la vacante, o bien tendrá que cambiarlo en el CV o decirlo expresamente en la carta de presentación.
  • No generar dudas en el reclutador. El CV debe ser coherente. Si el reclutador no lo tiene claro, probablemente pase al siguiente CV (hay muchos...).
  • Mantener actualizado siempre el CV (no sólo cuando se busque empleo) con los últimos datos disponibles (formación, experiencias, situación -buscando empleo o no-, expectativas económicas, ...). La falta de estos datos puede suponer el descarte automático.
  • Mantener no sólo un CV en texto, sino los datos tabulados que te pide el portal. Estos últimos campos son usados por las empresas para localizar a candidatos, por lo que si no existen, será más difícil localizarlo.
  • Resumir bien el perfil. No importa tanto quién eres, sino qué puedes aportar a la empresa.

Por tanto, conviene recordar al candidato que, incluso por encima de sus capacidades y competencias, es aún casi más importante el atraer la atención del reclutador para poder incorporarse en el proceso de selección; para ello, su CV tiene que ser leído (en profundidad). Si esto no ocurre, da igual que sea la mejor opción posible para una vacante, ya que ni siquiera entrará en el proceso, y no por su falta de valía, sino simplemente porque su CV no ha sido abierto. Una vez dentro del proceso, el candidato podrá demostrar personalmente su capacidad profesional.

Hasta mañana.


2 comentarios:

Antonio Álvarez Eguiarte dijo...

Con lo que se vemos por el contenido de varias entregas, que el CV lleva implícito el ‘rastro’ del titular, que es al menos, la ‘marca perceptiva’ en las redes sociales, sobre el candidato.

Entonces será y es, nuestro “CV y Marca personal” siendo ésta, parte del currículum.

Saludos.

aae

Miguel Angel Riesgo dijo...

Hola Antonio. El CV nos ayuda a dejar 'rastro' de nuestro pasado (formación, experiencia, ...). Por lo tanto, tiene su importancia, porque muestra lo que hemos hecho.

Sin embargo, no demuestra lo que hacemos ahora, para eso lo conveniente es difundir nuestra marca en otros medios (incluyendo la Red), para que los reclutadores puedan ver lo que hacemos ahora.