viernes, 8 de febrero de 2013

¿Es más difícil captar talento, o retenerlo?


No hago más que oír hablar de la importancia para las empresas de captar el mejor talento posible, y de las dificultades que tienen para hacerlo. Sin embargo, la realidad me dice que a menudo se producen salidas de las personas más relevantes e influyentes, sin que la compañía prácticamente no se haya enterado, y cuando ya no puede hacerse nada para evitarlo.

Fuente: Toronja Azul
Después de muchos años de hablar con directores de RRHH de distintas compañías, he comprobado que muchas de ellas tenían grandes problemas para captar lo que denominaban 'talento', es decir, personas con grandes conocimientos y trayectoria profesional, que pudiesen aportar algo valioso a la compañía y que permitiese a ésta poder contar con los mejores colaboradores.

Aún me acuerdo hace no muchos años donde las empresas TIC tenían graves carencias para poder contratar (aún hay escasez de perfiles cualificados), no ya a los mejores, sino a cualquier especialista técnico que les permitiese no perder oportunidades de negocio. Su necesidad provocaba un traspaso de poder hacia los candidatos, que veían como su 'caché' crecía sin parar, lo que provocaba a su vez la aparición de profesionales 'mercenarios' que saltaban de empresa en empresa en búsqueda de mejores condiciones, generalmente económicas.

Hoy no me quiero centrar en la captación de talento, sino precisamente en aquellos casos donde no se ha hecho absolutamente nada para retenerlo, lo que provoca bajas de profesionales muy válidos que reportan grandes beneficios a la compañía, sin que ésta se haya dado ni cuenta hasta prácticamente el momento final. Conozco varios casos de este tipo, donde empleados altamente cualificados y además reconocidos por la compañía, un día deciden abandonar la empresa por cualquier motivo (insatisfacción, cambio de empresa, ...).

Porque soy consciente de que el trabajo en una misma empresa no es de por vida, y que los ciclos de permanencia son finitos, por lo que es completamente normal que una persona decida buscarse nuevos horizontes eso sí, siempre y cuando haya transcurrido el suficiente tiempo, ya que de no ser así, un reclutador futuro podría pensar que los motivos del cambio no están del todo claros. Es más, creo que puede ser un proceso 'higiénico' tanto para el empleado como incluso para la propia empresa.

Por tanto, que las personas abandonen la compañía puede resultar hasta 'normal'lo que no resulta tan lógico es que las empresas dejen marchar a sus mejores colaboradores sin ni siquiera haberse enterado que tenían una persona insatisfecha, lo cual significa obviamente que no ha existido un proceso formal en la compañía para identificar y retener a los mejores profesionales.

En definitiva, ¿por qué ponemos tanto empeño en captar el talento, pero por otra parte (y salvo excepciones) no hacemos nada por retenerlo? (esto es similar al área comercial, donde es mucho más fácil mantener un cliente ya existente, que conseguir uno nuevo). Da la impresión de que, una vez que se contrata a un profesional válido, tirásemos la toalla y creyésemos que ya está todo hecho, pensando que se quedará en nuestra compañía 'de por vida'. Nada más lejos de la realidad, es preciso diseñar políticas formales de retención del talento.

Hasta mañana.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bonjour, c'est vraiment intéressant, merci www.miguelangelriesgo.com

Miguel Angel Riesgo dijo...

Merci!