martes, 22 de enero de 2013

La marca personal: egocentrismo y generosidad

Cualquier trabajo que hagamos a largo plazo sobre nuestra marca personal debe enfatizar nuestro 'yo' (competencias, habilidades, fortalezas, ...), hasta tal punto que diríase incluso que puede rozar el egocentrismo, o por lo menos tener cierta tendencia hacia él. No obstante, una marca será más auténtica y única en la medida en la que seamos capaces de ser generosos con los demás, compartiendo y cediendo, puesto que será nuestro entorno el que nos juzgue, valore y decida darnos su confianza, mediante la cual se construirá nuestra futura reputación.
Fuente: DerrickT


Porque nuestra identidad la construimos a base de trabajar nuestro 'yo' (yoismo ...), alrededor de todas aquellas habilidades que hemos ido acaparando en nuestras experiencias tanto personales como profesionales, y transmitiéndolas a los demás con el objetivo de diseñar una percepción positiva sobre nuestra marca, de tal forma que vayamos adquiriendo prestigio con el paso del tiempo.



Sin embargo, si basamos nuestra estrategia de marca únicamente en ensalzar nuestras virtudes, bombardeando a nuestro entorno con ellas, no lograremos más que crear una marca vacía de contenido, marcada únicamente por una megaimagen propia que probablemente no enganche con los demás y no genere fidelización a largo plazo, que es de lo que se trata.



este enganche se crea mediante la relación con nuestro entorno, donde la generosidad se convierte en un hábito, puesto que generará de forma natural una conexión fuerte y estable con las personas. Dar primero para (probablemente) recibir después se convierte en la premisa fundamental.



Por tanto, para generar la suficiente atención sobre nosotros e ir de esta manera forjando nuestra identidad, ¿qué podemos dar?:

  • Compartir nuestros conocimientos. Podremos generar nuevas ideas en los demás, y eso hace más grande y fuerte las relaciones que creemos.
  • Participar y comentar en foros externos (blogs, redes sociales, ...). Si a nosotros mismos nos gusta generar debate y que los demás participen aportando, ¿por qué no hacer lo mismo con terceras personas?. Se sentirán importantes.
  • Contar nuestra experiencia a los que están empezando. Lo agradecerán y se acordarán de nosotros en el futuro.
  • Si nos piden ayuda, démosla desinteresadamente. Lo tendrán en cuenta, y probablemente algún día nosotros la necesitaremos.

En cualquier caso, lo fundamental del 'dar' es no esperar nada a cambio, ya que de no ser así, estaremos forzando la máquina y podremos generar en los demás una sensación de interés propio. Es por ello que insisto en que la marca personal es una carrera de fondo, en la que nuestros esfuerzos deben ser paulatinos y con la vista puesta en la generación de resultados pequeños según transcurre el tiempo.

Si lo hacemos adecuadamente, es probable que recibamos en el futuro, aunque lo más seguro es que sea poco a poco, pequeñas cosas que nos animarán a continuar en el camino correcto. ¿Y qué podemos recibir?:

  • Nuevos contactos que ven en nosotros no un mensaje comercial sino una aportación positiva, fortaleciendo nuestra red de contactos.
  • Fidelización de nuestros seguidores.
  • Comentarios positivos que nos motivan a seguir por el mismo camino.
  • Comentarios negativos que nos ayudan a mejorar y reorientar nuestros esfuerzos en caso necesario.
  • Reputación. Siempre y cuando nuestras temáticas interesen y los contenidos sean de calidad.
  • Oportunidades profesionales.

Por tanto, yoismo y generosidad se convierten en partes de un todo que se relacionan estrechamente y se retroalimentan mutuamente. El 'dar' hará nuestra marca personal más grande, ayudado por el boca a boca que se genera cada día más rápidamente, lo que crea mayor atención hacia nosotros y por lógica una mayor reputación, siempre y cuando nos diferenciemos del resto. Todo ello, con el feedback que se nos va entregando, hará que podamos reposicionarnos, complementando y mejorando nuestras competencias.

Hasta mañana.


5 comentarios:

Angel Berniz dijo...

Gran artículo, creo que has dado en el clavo. Cuando tratamos esto de la marca personal, uno se siente un poco raro, porque parece que deberían ser los demás los que nos reconozcan o no como referentes. Sin embargo, esto hecho con generosidad y humildad, produce una satisfacción positiva en uno mismo y que por supuesto, se refleja en los demás. Saludos!

Angel Berniz dijo...

Hola, creo que has dado en el clavo. Cuando tratamos esto de la marca personal, uno se siente un poco raro, porque parece que deberían ser los demás los que si acaso nos viesen como un referente. Sin embargo, cuando ello se hace con generosidad y humildad, primero produce una satisfacción personal que nada tiene que ver con el egocentrismo, y por supuesto esto se proyecta también en una imagen positiva nuestra en los demás (marca personal).

Javier dijo...

Muy de acuerdo contigo.

Dar es fundamental y no solo para la marca personal. Seth Godin lo llama "la cultura del regalo". Regalar tu "arte" a los demás es la mejor manera de dejar huella

Fuerte abrazo
Javier

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias por tu comentario Ángel. Bueno, creo que siempre son los demás los que tienen la potestad para considerar si nosotros somos referentes o no, son ellos los que nos entregan la reputación... Como bien dices, la generosidad produce positivismo.

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias Javier. Sí, tienes toda la razón. Diría que regalar es fácil, pero hacer sin esperar a cambio es mucho más difícil... 8:)