jueves, 2 de enero de 2014

Entregar nuestros conocimientos nos permite destacar

A menudo gestionamos nuestros conocimientos como si se tratase de 'nuestro tesoro', y no por lo el valor que suponen para nuestra evolución futura, sino como algo que no debe descubrirse a los demás por miedo a que nos lo arrebaten.

Entregar nuestros conocimientos para destacar

La mayor parte de nuestros conocimientos los hemos adquirido bien por lo que nos han enseñado (escuela, universidad, ...) o bien a través de nuestras propias vivencias personales y profesionales. Todo lo que hay a nuestro alrededor supone una oportunidad única para, siendo un poco 'despiertos', absorber, asimilar y conformar el aprendizaje que nos hace ser cada día más 'expertos' en una materia específica, precisamente en aquella que queremos impulsar para obtener mayores oportunidades desde el punto de vista profesional.

Todo ese aprendizaje que vamos obteniendo a lo largo de nuestra vidas, nos debería servir para tener mayores posibilidades laborales. Ese conocimiento acumulado tendría que abrirnos puertas. Sin embargo, ¿te has preguntado alguna vez qué es lo que haces día a día para demostrar a los demás lo que sabes?. ¿Qué tipo de acciones realizas para hacerles ver a los demás que puedes ser una opción muy valiosa que encaje en alguna oportunidad profesional?. O dicho de otra forma, ¿qué haces con tus conocimientos?: ¿los entregas 'desinteresadamente', o por otra parte te los guardas para ti mismo por miedo a que te los puedan 'quitar'?.

Simplificando, hay dos alternativas. Por una parte puedes guardarte todo lo que sabes, y considerar que eres la mejor opción a tener en cuenta (p.e. en un proceso de selección futuro) simplemente por creer que eres lo suficientemente bueno como para que tomen en consideración tu CV; es decir, dices lo que sabes hacer y lo resumes de la mejor forma posible en ese CV en el que tantas esperanzas depositamos. O por otra parte, decides compartir tus conocimientos, convirtiéndolos en contenidos entregables, y demuestras que sabes hacer lo que dices...

Porque guardarse los conocimientos no conduce a ningún lugar. Probablemente hace unos cuantos años podía tener algo de sentido; pero no ahora, donde el acceso a la información a través de Internet no supone absolutamente ningún tipo de barrera de entrada. Cualquiera sabe tanto o más que tú; por tanto, la diferencia no es lo que sabes, sino cómo lo gestionas.

Obviamente, no me estoy refiriendo a conocimientos exclusivos. Si yo tuviera una idea absolutamente única, seguramente la patentaría, ¿por qué no?. Me refiero más bien a cualquier otro tipo de conocimiento que puede ser adquirido por muchos personas, en igualdad de condiciones. Es aquí donde la demostración de la valía profesional mediante la entrega de conocimientos en forma de contenidos, puede suponer la diferencia que haga destacar a un profesional frente a otro.

Y para ponerte un ejemplo, pienso en mi blog. Los conocimientos que comparto con todos vosotr@s, en forma de entradas escritas o alguna en formato audiovisual, no son en absoluto exclusivos. No soy la única persona que habla de marca personal ni de empleo 2.0. Al contrario, hay un montón de profesionales, muchos de ellos mejores que yo, que saben lo mismo o más. Sin embargo, habrás comprobado que la línea editorial de este blog se basa fundamentalmente en reflexiones propias sobre lo que sucede a mi alrededor, especialmente en la Red 2.0. Ese 'toque personal', es precisamente lo que lo puede diferenciar frente a los demás blogs similares.

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Hasta mañana.

Fuente imagen CC: Jeena Paradies


5 comentarios:

Gustavo Higueras Nieto dijo...

¡¡Muy buenos días Miguel Ángel!! Y además tendrás la oportunidad de aumentar los tuyos. Saludos.

Myriam Sánchez Nocea dijo...

Sabes que soy una firme partidaria de compartir conocimientos, ideas,.... porque creo que las redes sociales están para/permiten eso precisamente.

Sólo una discrepancia: compartir conocimientos no sólo afecta a tu vida profesional: afecta a toda tu vida. ¿Cuántas ideas, opiniones o críticas ajenas nos ayudan a cuestionarnos nuestros conocimientos o el método por el que hemos llegado a ellos?

Esteban dijo...

Brillante comienzo de año, Miguel Angel. Añadiría a los conocimientos el apellido "prácticos". Son los grandes ausentes en las redes sociales. Si escribiéramos de lo que hacemos o hemos hecho y menos de lo que opinamos o añoramos las redes y el mercado laboral tendrían otro color. Feliz año.

iAracelli Vargas dijo...

Miguel Ángel hola, gracias por el post, es verdad solo agregaría una anécdota que un profesor de comercio electrónico nos dijo, la diferencia entre ser indispensable e imprescindible, en cuanto al conocimiento. Mi profesor nos contaba que había un señor que sabia por donde pasaban las tuberías ya que era un sitio antiguo que no tenia planos y el único que sabia era el por eso estaba allí pero no le gustaba enseñar nada a nadie era "imprescindible". Una vez contrataron unos ingenieros para reconstruir los planos y le pidieron ayuda, como se vio amenazado no ayudo pero igual se hicieron los planos y como no gusto la actitud del señor de no compartir lo que sabia, y como ya no era imprescindible, prescindieron de él. Moraleja uno siempre debe compartir lo que sabe por que siempre hay cosas nuevas. Un saludo y Feliz Año.

iAracelli Vargas dijo...
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