martes, 21 de enero de 2014

El trabajo de ser bloguero implica responsabilidad

Aquí en México son las 22:00, lo que significa que en España son las 05:00; me queda una hora para escribir esta entrada, ya que a las 6:00 como (casi) todos los días he de publicar. Y debo de hacerlo porque si no mañana me tocaría escribir dos entradas para cumplir con mi compromiso. Podría relajarme tras un duro día de estar viajando en avión a otros estados, pero es mejor hacer un pequeño esfuerzo hoy, que no un doble esfuerzo mañana. Pero sobre todo, debo mantener mi principio de responsabilidad.


Porque ser bloguero es para mí una responsabilidad, que he de enfocar prácticamente como si se tratase de un trabajo. No es una labor por la que reciba remuneración alguna, aparte de algunos ingresos que pueda tener con algún post patrocinado; en cambio, aunque puede resultar difícil explicarlo y más aún entenderlo, la remuneración que recibo es un intangible difícil de valorar que agrega valor a la marca personal. Porque ésta transmite al exterior lo que es realmente, sin posibilidad de camuflarla, o al menos así es percibida desde el exterior.

El trabajo constante de publicar todos los días (bueno, desde el 1 de Enero decidí hacerlo de lunes a viernes), va calando poco a poco en el público objetivo al que me dirijo; probablemente cada entrada no sea valorada como algo único, pero sí va dejando un pequeño poso que se va haciendo mucho más grande a medida que pasa el suficiente tiempo. En cambio, este 'pequeño' valor diferencial puede convertirse en un obstáculo si no cumpliese los compromisos que me he fijado, y que son los que al final pondrán el precio que los demás puedan fijar sobre mi propia marca.

Por tanto, de lo que estoy hablando en definitiva es de responsabilidad. Responsabilidad con los demás, es decir, con los lectores que siguen este blog; y no lo veo como una obligación, puesto que nadie me obliga a escribir más allá de lo que me pueda imponer a mí mismo. De lo que hablo es de compromisoese principio tan escaso hoy en día (puedes estar en desacuerdo, aunque es mi sensación) y que, precisamente por su escasez, puede alcanzar un valor muy elevado, por lo que llega a marcar una diferencia.

Pero sobre todo, estoy hablando de responsabilidad sobre uno mismo, aquella que uno debe aplicarse constantemente para lograr alcanzar los objetivos que nos podamos haber marcado. Porque, en definitiva, se trata de respetarnos a nosotros mismos, marcándonos responsabilidades que, al asumirlas, debemos luchar por mantenerlas y cumplirlas.

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Hasta mañana.

Fuente imagen CC: Bruno Sánchez-Andrade Nuño


4 comentarios:

Myriam Sánchez Nocea dijo...

Buenos días.

No sabía que ya habías aterrizado en tu nuevo destino. Ni que decir tiene que te deseo la mayor de las suertes.

Un besazo.

Lourdes Muro dijo...

Hola Miguel Angel,admiro tu capacidad de cumplir con tu compromiso,y coincido en que es muy valorado y preciado,no sé si por su escasez o por otros motivos.Me dejo contagiar por tu capacidad de trabajo y dedicación.Felicidades.

Montse Sánchez-Agustino dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo Miguel Angel.
Eres un ejemplo a seguir y yo como tú al leerlo, me apliqué el mismo compromiso de escribir de lunes a viernes. Estoy contigo que es una resposabilidad y un trabajo añadido, un trabajo que das a quienes te siguen, y por tanto lleva su pequeño sacrificio que además reconforta, por lo que tiene más valor
Feliz estancia en México.
Montse

Gustavo Higueras Nieto dijo...

¡¡Hola Miguel Ángel!! "En menudo lío me has metido" y lo peor es que me he enganchado ¡¡Muchas suerte y muchas gracias por todo!!