miércoles, 27 de marzo de 2013

Y tú, ¿qué tipo de follower eres?

¿Te consideras un follower participativo?, ¿te sientes identificado con la persona a la que sigues?, ¿te limitas a observar?, ¿entras a 'mirar' de vez en cuando o lo haces regularmente?. Estas son algunas preguntas cuyas respuestas definen el nivel de compromiso que quiere alcanzar el follower con la persona a la que sigue. El posicionarse en una tipología específica de seguidor, influye también en la difusión que hacemos de nuestra marca personal, y cómo queremos posicionarnos.


Fuente CC: Dave Hoefler
Una vez que alguien nos llama la atención en la Red, damos el primer paso y decidimos seguirle. A partir de este punto, podemos encontrarnos en cualquiera de estas tipologías de follower:

  • Follower puntual. Se trata de personas que en un momento determinado se sienten interesadas por alguna otra, quizá por un contenido específico en un blog o red social, tal vez por un comentario en Twitter, por referencia de otra persona, o simplemente por un interés propio (p.e. busco trabajo y creo que me puede ayudar); por ello, se deciden a seguirle para ver si pueden encontrar algo interesante.

No les suelen seguir habitualmente, sólo de forma periódica, y la calidad de cada una de esas 'interacciones', hace consolidar el interés del follower o, por otra parte, diluirlo. En este último caso, si se encuentra con contenidos de escasa calidad que no le llaman la atención, optará por eliminarlo de su lista o, en el mejor de los casos, dejarlo en una lista interminable de personas a las que 'sigue'.
En cambio, si ve algo que le engancha, y con el tiempo se van confirmando sus expectativas, hay posibilidades de que el follower llegue a ser un seguidor pasivo.

  • Follower pasivo. Este tipo de seguidor tiene un nivel de compromiso mucho mayor que el puntual, puesto que ya reconoce al 'seguido' como una persona creíble y confiable, y del que puede recibir algo de valor (información, noticias, consejos, servicios, ...).

Por ello, le hace un seguimiento en aquellos canales donde esté, de una forma mucho más cercana y frecuente. Sin embargo, aún sigue observando, nutriéndose de la información que es capaz de generar el 'seguido', y de esta manera ir conociéndole poco a poco. Aún no ve el momento, o simplemente no le apetece o no quiere, de interactuar con él, de establecer una relación aunque sea en la distancia. En todo caso, probablemente se vaya animando a dejar algún breve comentario (aunque sea de agradecimiento por la información recibida), o de transmitir algún contenido suyo en redes sociales.

  • Follower activo. Este tipo de seguidor ya lleva tiempo detrás del 'seguido', y su nivel de compromiso es muy alto, puesto que ya confía plenamente en la imagen de marca que transmite aquel. Y no sólo sus contenidos le ofrecen garantía, sino que se siente identificado con la persona que hay detrás, por lo que el follower ya está dispuesto a establecer un contacto habitual, dejándole comentarios recurrentes o incluso poniéndose en contacto directamente con él.

En este proceso 'natural', el nivel de engagement (compromiso) del follower con la persona que sigue, se va incrementando con el tiempo, en una secuencia que sigue un patrón ordenado 'puntual -> pasivo -> activo'. Y digo 'natural' porque permite al follower llegar a a crear una relación que va mucho más allá de ser un simple observador de lo que ocurre. Por supuesto, para llegar a obtener esa relación, existen otros muchos atajos que algunas personas toman para ir más rápido, aunque en muchas ocasiones se trata de relaciones basadas en un interés unilateral (p.e. busco empleo y te pido ayuda). Ya sabéis que considero que esto no tiene nada que ver con establecer una relación, sino que se trata de un contacto interesado, lo que no suele dar ningún tipo de resultado. Al menos, positivo.

Hasta mañana.


2 comentarios:

Maï Tomasena dijo...

Estoy muy de acuerdo con todo lo que dices, buena entrada :)

Miguel Angel Riesgo dijo...

Gracias Maï!